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Convirtió sus ahorros de jubilación en un pueblo solo para mujeres: "Tenemos que cuidarnos unas a otras"

La impulsora de la idea, Robyn, ha visto superadas sus expectativas con una lista de espera de medio centenar de mujeres

La comunidad creada por Robyn reúne pequeñas viviendas destinadas exclusivamente a mujeres mayores

La comunidad creada por Robyn reúne pequeñas viviendas destinadas exclusivamente a mujeres mayores / Google Maps

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Aarón Cabrera Artiles

Aarón Cabrera Artiles

Nadie piensa en lo que hará cuando se jubile hasta que ese día llega pero, en el caso de Robyn, una mujer estadounidense de 70 años, ya sabía desde el primer momento a que destinaría su dinero.

Todo el mundo podria pensar que emplearía sus ahorros en viajar o comprarse una nueva casa. Sin embargo, su idea era mucho más ambiciosa: crear un lugar donde otras mujeres mayores pudieran vivir acompañadas, ayudarse entre ella y combatir la soledad.

Con ese objetivo, destinó 150.000 dólares de su plan de jubilación a levantar una pequeña comunidad de minicasas en Cumby, Texas, pensada exclusivamente para mujeres de entre 60 y 80 años. Lo que comenzó como una apuesta personal se ha convertido en un proyecto con lista de espera y más de 500 interesadas.

Una inversión muy distinta para la jubilación

La idea nació después de que Robyn viviera durante un tiempo en una comunidad de pequeñas viviendas. Aquella experiencia le hizo plantearse que podía utilizar parte del dinero reservado para su retiro para crear un espacio similar, pero adaptado a mujeres mayores.

Encontrar el terreno no fue sencillo. Durante meses buscó una parcela donde la normativa permitiera instalar este tipo de viviendas, hasta dar con un espacio situado en las afueras de Dallas. Una vez lo encontró, decidió dar el paso.

Jubilación anticipada

Jubilación anticipada / LP / DLP

"Tenía la necesidad y sabía que ese dinero no me serviría para la jubilación, así que simplemente me lancé a la aventura", explicó en una entrevista concedida a la revista People.

Un pequeño pueblo donde las vecinas se cuidan entre ellas

La comunidad cuenta con 14 minicasas, de las que prácticamente todas ya están ocupadas. Sus residentes son mujeres mayores, muchas de ellas solteras, divorciadas o viudas, que han encontrado en este lugar mucho más que una vivienda. El alquiler parte de 450 dólares al mes, una cantidad muy inferior a la de otras alternativas residenciales para personas mayores en Estados Unidos.

Pero el verdadero atractivo no está en el precio.

Imagen del hotel Double Tree by Hilton (Texas) que se reconvertirá a Hilton Hotels & Resorts

Imagen del hotel Double Tree by Hilton (Texas) que se reconvertirá a Hilton Hotels & Resorts / CEDIDA

Las vecinas comparten comidas, conversan casi cada tarde y se ayudan cuando alguna necesita apoyo. Si una enferma o tiene que someterse a una operación, el resto organiza turnos para acompañarla al médico, hacer la compra o preparar la comida.

Según explica Robyn, ese espíritu de colaboración es el que da sentido al proyecto. "Todos nos reunimos al final del día para ponernos al día y ver cómo ha ido la jornada de cada una", asegura.

Más que una vivienda: una segunda familia

La convivencia también tiene sus normas. Cuando surge algún conflicto, las residentes se comprometen a hablarlo directamente y resolverlo sin dejar que el problema se enquiste. Para Robyn, esa comunicación ha sido una de las claves del éxito del proyecto, que pretende ofrecer algo que muchas mujeres mayores echan en falta: compañía.

"Somos una comunidad. Se trata de que las mujeres se empoderen entre sí. No podemos menospreciarnos. Tenemos que apoyarnos mutuamente y hacer un esfuerzo adicional para ser amables", resume.

Barcelona 24/06/2026 Barcelona Mujeres mayores bajo un calor sofocante en Barcelona. AUTOR: JORDI OTIX

Tenemos que apoyarnos mutuamente y hacer un esfuerzo adicional para ser amables / Jordi Otix

Más de 500 mujeres ya quieren vivir allí

El éxito del proyecto ha superado todas las expectativas de su impulsora. Aunque la comunidad apenas dispone de 14 viviendas, más de 500 mujeres ya han mostrado interés en formar parte de ella. Para Robyn, esa cifra demuestra que muchas personas mayores no solo buscan un lugar donde vivir, sino también un entorno en el que sentirse acompañadas y formar parte de una red de apoyo.

Su intención ahora es que este modelo pueda replicarse en otros lugares y ofrecer una alternativa frente a la soledad que afecta a muchas personas durante la jubilación. Porque, como ella misma resume, el mayor valor de este pequeño pueblo no está en las casas, sino en las personas que viven en ellas.

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