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El gesto de 10 segundos que deberías hacer antes de irte de vacaciones para evitar una avería de miles de euros

Un gesto que apenas lleva unos segundos puede evitar fugas, daños en la vivienda y facturas inesperadas al regresar de un viaje

Los grifos usan entre 3 y 4 litros de agua por minuto.

Los grifos usan entre 3 y 4 litros de agua por minuto.

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Eva de León

Eva de León

Las Palmas de Gran Canaria

Con la llegada de las vacaciones hay una lista de tareas que casi todos repetimos antes de cerrar la puerta de casa: comprobar que las ventanas están cerradas, desenchufar algunos aparatos eléctricos, bajar las persianas o asegurarse de que nadie ha olvidado las llaves dentro.

Sin embargo, hay una acción que muchas personas pasan por alto y que puede evitar auténticos quebraderos de cabeza: cerrar la llave de paso del agua antes de irse de vacaciones.

Aunque no existe ninguna obligación legal de hacerlo, los expertos en mantenimiento del hogar y las compañías aseguradoras coinciden en que se trata de una de las medidas más eficaces para prevenir incidentes mientras la vivienda permanece vacía.

Una pequeña fuga puede pasar desapercibida durante días y convertirse en un problema mucho mayor cuando llega el momento de regresar a casa.

Qué puede ocurrir si dejas el agua abierta

El principal riesgo es sufrir una fuga de agua mientras no hay nadie en la vivienda. Aunque las instalaciones domésticas se encuentren aparentemente en buen estado, ningún sistema está completamente libre de averías.

Un latiguillo deteriorado, una tubería rota, una junta desgastada o un electrodoméstico con algún fallo pueden provocar una pérdida continua de agua.

Importante: cerrar la llave de paso del agua antes de irse de vacaciones.

Importante: cerrar la llave de paso del agua antes de irse de vacaciones. / La Provincia

Si esto sucede mientras la casa permanece vacía durante varios días o incluso semanas, el resultado puede ser muy costoso. El agua puede inundar diferentes estancias, afectar al suelo, estropear muebles y electrodomésticos o generar humedades que tarden meses en desaparecer.

Además, en los edificios de varias plantas, la fuga puede afectar a las viviendas de los vecinos, multiplicar los daños y dar lugar a reclamaciones económicas.

Las aseguradoras recuerdan cada verano que numerosos siniestros por daños causados por el agua se producen cuando las viviendas están desocupadas durante los periodos vacacionales.

Los daños por agua, los más habituales

Según los datos publicados periódicamente por la patronal del seguro UNESPA, los daños por agua se encuentran entre los siniestros más frecuentes en los seguros de hogar en España, por delante de otros incidentes como los robos o los incendios.

Esta categoría incluye fugas, roturas de tuberías, escapes en instalaciones sanitarias y averías relacionadas con el suministro doméstico.

Aunque disponer de un seguro puede cubrir una parte importante de los daños, no siempre evita las molestias. Una inundación puede obligar a realizar obras, sustituir mobiliario o convivir durante semanas con trabajos de reparación.

Por eso, la prevención sigue siendo la mejor herramienta.

No basta con cerrar el grifo del fregadero

Cerrar únicamente el grifo del fregadero, del lavabo o de la ducha no impide que el agua continúe circulando por las tuberías de la vivienda. Lo recomendable es cerrar la llave general de paso, que corta el suministro de agua de toda la casa. En la mayoría de las viviendas suele encontrarse cerca del contador, en la cocina, junto a la entrada o dentro de un armario técnico, dependiendo del diseño de la instalación.

Para cerrarla, normalmente basta con girarla completamente hasta alcanzar la posición de cierre. Antes de marcharse, se puede abrir un grifo durante unos segundos para comprobar que el suministro se ha interrumpido correctamente. Al regresar, conviene abrir la llave de paso lentamente para evitar cambios bruscos de presión en la instalación.

Qué hacer con el termo y la caldera

En este punto conviene diferenciar entre los distintos sistemas instalados en la vivienda. Si se dispone de un termo eléctrico, muchos fabricantes recomiendan apagarlo cuando va a permanecer varios días sin utilizarse. De este modo, además de reducir riesgos, se evita mantener el agua caliente innecesariamente y se disminuye el consumo eléctrico.

En el caso de una caldera de gas, la decisión dependerá del modelo y de si proporciona únicamente agua caliente o también calefacción.

Muchos equipos modernos incorporan un modo de ausencia o de vacaciones que permite reducir el consumo y mantener protegida la instalación sin tener que desconectarla completamente.

En cualquier caso, lo más recomendable es consultar y seguir las instrucciones del fabricante.

Los electrodomésticos también pueden provocar fugas

No todas las averías proceden directamente de las tuberías. Lavadoras, lavavajillas, frigoríficos con dispensador de agua o aparatos con fabricador de hielo están conectados a la red hidráulica mediante pequeñas mangueras flexibles conocidas como latiguillos. Con el paso de los años, estas piezas pueden agrietarse, aflojarse o deteriorarse.

Si el suministro permanece abierto y alguno de estos elementos falla mientras la vivienda está vacía, el agua seguirá saliendo hasta que alguien detecte el problema.

Muchos fabricantes recomiendan apagarlo cuando va a permanecer varios días sin utilizarse.

Muchos fabricantes recomiendan apagarlo cuando va a permanecer varios días sin utilizarse. / La Provincia

Cerrar la llave general de paso elimina prácticamente este riesgo durante la ausencia.

Un minuto que puede ahorrar miles de euros

Cerrar la llave de paso del agua apenas lleva unos segundos, pero puede evitar daños importantes y facturas muy elevadas. La medida no solo protege la vivienda propia, sino también las casas de los vecinos, especialmente en comunidades de propietarios en las que una fuga puede afectar a varias plantas del edificio.

Además, puede acompañarse de otras precauciones sencillas:

  • Revisar puertas y ventanas.
  • Desenchufar los aparatos innecesarios.
  • Comprobar el estado de los electrodomésticos.
  • Vaciar la basura.
  • Cerrar correctamente los grifos.
  • Verificar que no existen fugas visibles.

Preparar la casa antes de las vacaciones no consiste únicamente en hacer la maleta. Dedicar un minuto a revisar el suministro de agua, la electricidad y los elementos más sensibles del hogar puede marcar la diferencia entre regresar con buenos recuerdos o encontrarse una reparación inesperada nada más abrir la puerta.

Cerrar la llave de paso es un gesto sencillo, gratuito y al alcance de cualquiera que permite viajar con mucha más tranquilidad.

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