El Cuerpo Nacional de Policía localizó y encontró ayer sana y salva a Suleima Mendoza Afonso, la menor de 16 años cuyos padres desconocían su paradero y no tenían noticias de ella desde la tarde del pasado martes. Los agentes la hallaron en casa de un "conocido" de la familia. La Jefatura Superior de Policía de Canarias confirmó que fue "una desaparición voluntaria" y que este caso iría a la Fiscalía de Menores, al tiempo que Erika Afonso, madre de la joven, manifestó que "todo está aclarado" y que "ella está arrepentida. Le hace falta más cariño".

Los agentes lograron encontrar a la joven en buen estado de salud en la citada vivienda, y avisaron de forma inmediata a los padres. Tras la revisión médica, Suleima Mendoza fue conducida a la Jefatura Superior de Policía de Canarias, donde durante dos horas explicó a los agentes lo que había sucedido.

Después de recibir la feliz noticia de que la menor estaba bien, los padres acudieron a buscar a Suleima a las dependencias policiales. Ambos habían ido una hora y media antes a una televisión local para ser entrevistados sobre la aparición de la chica.

Al llegar a la Jefatura, Juan Carlos Godoy, que es pareja sentimental de Erika Afonso y que se considera padre de la menor, aunque no es el padre biológico, prefirió quedarse en el hall del edificio, junto a otros hijos y familiares, mientras la madre subió a la planta donde estaba Suleima. Allí, declaró y volvió al hall con su hija casi una hora más tarde, acompañadas por dos policías, los cuales recibieron muestras de agradecimiento por parte de Juan Carlos y de otros familiares por el trabajo hecho.

Anonimato

Respecto al "conocido" familiar, como lo definió la madre de la menor, en cuya casa estuvo alojada Suleima durante seis días, no trascendió de quién se trataba, ni tampoco se hizo público dónde era la vivienda en la que estuvo alojada la chica.

La progenitora negó que se tratase de su padre biológico o de cualquier otro miembro de la familia, para luego decir a Juan Carlos Godoy: "No te vas a imaginar quién era", sin querer después desvelar su identidad a los medios de comunicación. Esta persona en cuestión estuvo también en las dependencias policiales, donde dio sus explicaciones y salió en libertad. "Mi hija lo tuvo engañado durante los días que se encontraba en su casa", agregó la madre.

Al final, Suleima Mendoza no habló a los medios de comunicación, ni apenas se le pudo ver su rostro, ya que estuvo casi todo el tiempo que salió de las dependencias policiales abrazada a Juan Carlos Godoy, quien manifestó: "Le doy las gracias al Cuerpo Nacional de Policía por su labor y por encontrarla, y a todos los que nos apoyaron a aguantar esta pesadilla. Ya la tengo conmigo. Estoy feliz porque estamos de nuevo con ella".