Primero fue en el campo de fútbol de CF Jovero Las Rosas, después en el del UD Valleseco y la semana pasada en el del UD Montaña Alta. Son varios los clubes que durante las últimas fechas han visto cómo al subir la palanca los focos de las torretas no alumbran. Los ladrones entran en las instalaciones deportivas y arrancan el cobre que suministra la luz, lo que ha obligado a suspender partidos y entrenamientos.

En las medianías de Guía, en uno de los pocos campos de fútbol de tierra que aún existen en la Isla, juega el CD Montaña Alta. Aprovechándose de que no existen paredes que recubran el rectángulo de juego, ni viviendas alrededor, y que por la carretera que pasa junto al campo Juan y Miguel apenas circulan vehículos, los amigos de lo ajeno actuaron hace ahora una semana y se llevaron los cables de tres de las cuatro torretas que disponen. "Fuimos a entrenar un miércoles y curiosamente un compañero me dijo: 'Dame una alegría y dime que se fundieron los focos'. Y mira, se llevaron toda la instalación", indica Fermín Díaz, directivo del club guiense, quién añadió que los individuos que realizaron el robo "subieron, cortaron los cables y nos dejaron sin iluminación", por lo que tuvieron que suspender el partido que ese viernes les iba a enfrentar al CD Guayarmina.

Esta no es la primera vez que los ladrones actúan en este campo de la Isla. También en el norte de Gran Canaria, hace ahora dos semanas, los ladrones volvieron a intervenir. En esta ocasión fue en Valleseco. Mismo modus operandi, aunque en esta ocasión el botín fue inferior. "Se llevaron todo el cobre de una de las torres de iluminación aprovechando que por la noche están sin electricidad", dice Normando Ortega, presidente de la UD Valleseco. Los hechos también obligaron al club a suspender un partido de juveniles. Al igual que en Montaña Alta, en el campo municipal de La Laguna han sufrido más robos con anterioridad en la cantina del equipo.

En el campo del CF Jovero Las Rosas, en Agüimes, entraron a principios de noviembre. "Vine un sábado y me encontré con dos torretas y los vestuarios sin luz", explica Juan Bordón, presidente del club. Los asaltantes habían arrancado los cables y el partido entre el equipo local y el Abrisajac, de regionales, también tuvo que ser aplazado.