Un hombre de 36 años, identificado como F. P. V., ha sido detenido por agentes del Cuerpo Nacional de Policía como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa y dos de lesiones al agredir con un machete de grandes dimensiones a tres hombres tras una discusión en el barrio de Altavista, en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria.

Los hechos ocurrieron recientemente cuando durante la madrugada el presunto agresor se presentó en una calle de la citada localidad capitalina provisto del machete, además de un casco de bicicleta y un chaleco rígido de plástico para protegerse, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía de Canarias en una nota.

Horas antes de presentarse en el lugar, el ahora arrestado había mantenido una discusión con las tres víctimas. Por ello, acudió después provisto de un arma blanca para agredirles durante la celebración de una fiesta.

F. P. V. propinó varios golpes a los tres heridos. Uno de ellos tuvo que ser evacuado a un hospital en una ambulancia debido a la gravedad de las lesiones que sufrió en la espalda, mientras que los otros dos implicados en la reyerta recibieron también golpes de menor consideración, según apunta el comunicado de la Policía Nacional.

Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía se presentaron en el lugar y comenzaron a realizar batidas por la zona para poder localizar al presunto autor de las agresiones. El dispositivo dio sus frutos y horas después del suceso lograron arrestarlo tras su identificación.

Ingreso en prisión

Tras permanecer en el calabozo de las dependencias policiales, el detenido fue puesto a disposición de la Autoridad Judicial competente, quien decretó su ingreso en prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa y otros dos de lesiones, se señala en el comunicado.

El barrio en el que ocurrieron los hecho se encuentra cerca de donde hace ahora una semana un hostelero sufrió una agresión en el interior de su restaurante por parte de tres encapuchados, que posteriormente robaron el dinero recaudado en la caja registradora y en al menos una de las máquinas tragaperras. En esa ocasión tuvo lugar en el barrio de Escaleritas, aunque a apenas un kilómetro de distancia de Altavista.