Dos de las víctimas de la compraventa de bebés en Marruecos, introducidos en España por la ciudad autónoma de Melilla entre los años 1977 y 1985, residen en Gran Canaria, según la Asociación de Afectados por las Adopciones Irregulares (Anadir). La Guardia Civil inició la investigación en 2011, dentro de la denominada Operación Oculta, a raíz de dos denuncias que presentó la propia Anadir ante la Fiscalía General del Estado.

Según Anadir, en la provincia de Las Palmas no reside ninguna de las 19 personas imputadas en esta trama de compraventa de lactantes nacidos en Marruecos o en Melilla, que luego fueron llevados a la Península con documentación falsa y también entregados a falsos padres biológicos. Estos progenitores adoptivos pagaron entre 1.200 y 6.000 euros, en función de si el bebé era niño o niña.

El presidente de la Asociación de Afectados por las Adopciones Irregulares (Anadir), Antonio Barroso, manifestó ayer LA PROVINCIA: "Es un tema muy doloroso y por eso no tenemos todos los datos, ni se dan a conocer por parte de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla. Además, la investigación sigue abierta, y el juzgado número 2 de Melilla ordenó mantener el secreto de sumario en una parte de esta operación".

Antonio Barroso señaló, en relación a los resultados del trabajo del juzgado número 2 de Melilla y de las policías judiciales de las comandancias de Las Palmas, Valencia, Málaga, Granada y Palma de Mallorca, que están "muy satisfechos. Se consiguió un poco de justicia porque en estos temas estamos dejados de la mano de Dios".

"Algunos delitos no prescriben, y los que sí, no lo hacen porque son conexos con los primeros, aunque están condicionados a un plazo de tiempo de cinco o diez años, según el caso", afirmó el presidente de este colectivo de afectados.

Respecto a condenar a prisión a los imputados, Barroso declaró: "No queremos que los 19 imputados que aún están vivos, que tienen entre 80 y 90 años, y algunos están muy delicados de salud, vayan a la cárcel, que se les perdone en ese aspecto porque no queremos ser tan malos como ellos, pero sí que sean condenados por lo que han hecho. El tiempo y el paso de los años están en nuestra contra porque con mayor paso de los años, menos posibilidades tenemos de que los relacionados con la trama estén vivos". Y añade: "Hay que poner más medios para que haya más investigaciones y mejor trabajo en todos los casos de posibles tramas. Es muy grave lo que ha pasado. No basta con que nos pidan paciencia, como hace el ministro de Justicia, Ruiz-Gallardón".

El presidente de Anadir resaltó lo que a su juicio es un aspecto peculiar en estas adopciones irregulares: "En otros casos se exportaron niños a Estados Unidos y a Europa. Pero en este, y por primera vez, se importaron recién nacidos ya que existía una fuerte demanda de matrimonios españoles que no podían tenerlos y contaban con un alto nivel adquisitivo".