El mar volvió a cobrarse ayer otra víctima en Telde. El cadáver de un hombre de entre 40 y 50 años fue localizado a primeras horas a escasos metros de las jaulas marinas que la empresa Alevines y Doradas SA (ADSA) posee frente a Salinetas. Se trata del segundo cuerpo que aparece sin vida en el litoral del municipio en solo 24 horas.

El cadáver, cuya identidad no había trascendido a última hora de anoche, apareció flotando boca abajo sobre las 9.45 horas de la mañana. Jesús Cruz, un marino enrolado en la embarcación Virgen del Pino con sede en el muelle de Taliarte, fue el primero en avistar el cuerpo. Según contaba, "habían varias gaviotas alrededor suya y no presentaba signos de violencia". El pescador, que dijo que el hombre era de tez blanca y no llevaba ningún tipo de vestimenta, pidió la ayuda de una zodiac de ADSA, que fue la encargada finalmente de llevar el cuerpo a tierra. Allí se hicieron cargo del mismo un amplio número de miembros de la Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas, cuya policía judicial se hizo cargo de iniciar las oportunas investigaciones.

En principio, la principal hipótesis que se baraja es que el varón murió ahogado tras sufrir algún tipo de percance unos metros más hacia el sur, ya que frente a la desembocadura del barranco de Silva la Policía Nacional encontró una mochila en la que podrían encontrarse las pertenencias del finado, que al menos llevaba cuatro horas fallecido y flotando sobre el agua dado el rigor mortis que presentaba el mismo.

La aparición de este nuevo cuerpo generó ayer una gran conmocion en la zona, donde no dejaban de recordar que apenas 24 horas se había recuperado el cadáver de otra persona -en ese caso, un pescador- que fue llevado hasta la orilla de la playa de Melenara por el personal de Proactiva, la empresa que presta el servicio de salvamento en las calas del municipio. El de este lunes fue ayer identificado como Francisco B. V., de 54 años de edad y vecino de El Caracol.

El día de los hallazgos raros

Apenas una hora antes de que se encontrase el cuerpo, la Policía Local tuvo conocimiento de que un joven en aparente estado de embriaguez se había tirado al mar desnudo en Hoya del Pozo. En la zona se hallaron un pasaporte polaco y ropajes. En un principio, se creyó que el cadáver de Salinetas podría ser de esta persona, pero tanto el tiempo transcurrido como las corrientes reinantes dieron al traste con esta teoría. Lo que sí parece más factible es que la mochila de Silva fuese del finado. A. J. F.