Dos turistas septuagenarios, uno de nacionalidad finlandesa y el otro de origen alemán, fallecieron en la tarde de ayer cuando se bañaban en la Playa del Inglés de Gran Canaria y Costa Calma en Fuertenventura respectivamente. En los dos casos los cuerpos de los bañistas fueron recuperados cuando flotaban en el mar y los socorristas trataron de reanimarlos sin éxito.

Ambos sucesos ocurrieron en un plazo de tiempo de media hora. El primero se produjo sobre las 16.04 horas cuando el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112 recibió un aviso en el que se indicaba que un hombre había sido sacado del agua en Playa del Inglés con síntomas de ahogamiento. Quienes habían procedido a su rescate fueron los socorristas de Cruz Roja, que habían sido alertados de que un cuerpo estaba flotando a unos cien metros mar adentro.

Ya en la arena fueron los propios voluntarios de la ONG los que iniciaron las tareas de reanimación cardiopulmonar, que continúo un facultativo que acudió en una ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias Canario (SUC). Los masajes para tratar de recuperar las constantes vitales del hombre se alargaron más de 45 minutos. Sin embargo, finalmente el médico certificaba la defunción del finés Karlh A. H., de 77 años, quién se encontraba de vacaciones en los apartamentos Hartaguna de Puerto Rico junto a su mujer.

La Policía Nacional custodió el cadáver hasta que se produjo su levantamiento y su posterior traslado hasta el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas de Gran Canaria, donde está previsto que hoy se le realice la autopsia para conocer las causas de la muerte. Las primeras hipótesis apuntan a que el fallecido pudo sufrir una parada cardiaca cuando se bañaba ya que no mostraba signos evidentes de ahogamiento, apuntaron fuentes de los servicios de emergencia.

Treinta y tres minutos más tarde, a las 16.37 horas, al 112 llegaba una información en la que se precisaba que un hombre había sido rescatado del mar con parada cardiorrespiratoria en Costa Calma, en el municipio majorero de Pájara, concretamente en la zona conocida de Piedras Caídas. Desde el Cecoes se movilizaron dos ambulancias del SUC, una de soporte vital básico y otra medicalizada, así como un médico y un enfermero del centro de salud de Morro Jable. Al igual que ocurriera con el suceso de Playa del Inglés, los intentos por reanimar a la víctima fueron infructuosos, por lo que se confirmó el fallecimiento de Hanz M., de 75 años y de nacionalidad alemana, según informaron fuentes cercanas a lo ocurrido.

Agentes de la Policía Local de Pájara colaboraron con los recursos sanitarios, al igual que la Guardia Civil del puesto de Morro Jable, que además instruyó diligencias.