La Policía Judicial de la Guardia Civil no deja ninguna pista sin atar. Las sospechas de algunos vecinos sobre una joven de Playa de San Juan, en Tenerife, que había sido visto embarazada y que, casualmente, después del hallazgo de un feto en un colector de aguas de la localidad, no muestra síntomas de seguir en estado de gestación, centran los sospechas de los investigadores.

Se da la circunstancia de que esta joven habría dado a luz hace tiempo a un bebé al cual introdujo en un congelador. Los agentes investigan esta pista así como la posible asistencia de la parturienta en alguna de las clínicas de la zona, lo que ayudaría a esclarecer el macabro hallazgo.

Como se recordará fue un operario que trataba de desatascar un colector de aguas, la persona que encontró el pasado lunes el cuerpo de un feto. Debido a su tamaño, apenas 40 centímetros y al poco tiempo que tenía, unos dos meses, no se pudo determinar el sexo. Además, el embrión llevaba varios días en el lugar.