La Policía Local interceptó y decomisó 120 kilos de mejillones a cinco mariscadores furtivos en el municipio majorero de Antigua, cuando se encontraban en la carretera FV-2, a la altura de Tenicosquey. Los supuestos furtivos habían escondido el género a unos quince metros del vehículo en el que circulaban, después de que sufriera una avería.

Una llamada telefónica puso en alerta a los agentes, que finalmente pudieron decomisar los cuatro sacos en los que los pescadores guardaban sus capturas, según informó una fuente municipal. Además de los mejillones, los policías se incautaron de dos formones y un cortafríos, que empleaban para despegar los mejillones de las rocas, así como una mochila negra que estaba junto a los sacos que contenían el marisco.