La primera patera del año en el sur de Gran Canaria arribó en la madrugada de ayer con 27 inmigrantes de origen subsahariano, remolcada por la Guardia Civil hasta el puerto deportivo de Pasito Blanco, en San Bartolomé de Tirajana, tras ser localizada a apenas dos millas de tierra. Una de las ocupantes, embarazada, fue evacuada al centro de salud de Maspalomas.

La embarcación fue localizada sobre las 4.40 horas de la mañana del sábado en las inmediaciones de la playa de San Agustín, por lo que fue remolcada por la Guardia Civil hasta el muelle.

Los 27 ocupantes tienen origen subsahariano, y de ellos 25 son varones y dos mujeres. Llegaron al puerto deportivo en buen estado de salud, donde fueron atendidos por miembros de Cruz Roja. Salvo la mujer embarazada, el resto fue trasladado a la comisaría de Maspalomas.

Esta es la primera patera que toma tierra durante 2015 en el sur de la Isla de forma efectiva con grupos de inmigrantes a bordo que tratan de entrar de forma irregular.

En marzo fueron evacuadas en helicóptero hasta el aeropuerto de Gran Canaria tras pasar por El Hierro 13 personas cuya embarcación había sido dada por desaparecida, y que fue auxiliada por un petrolero. Algunos de ellos reconocieron que habían tenido que arrojar al mar a algunos compañeros de travesía que no pudieron sobrevivir a la dureza del viaje.

La embarcación navegaba a la deriva. Los náufragos eran de origen subsahariano y presentaban síntomas de hipotermia y deshidratación, y una de las dos mujeres estaba embarazada. El rescate se realizó a 140 millas al sureste de El Hierro y a 175 millas de Gran Canaria, y la operación se complicó por las malas condiciones meteorológicas.

En enero la embarcación de rescate Salvamar Menkalinan rescató a otro grupo de inmigrantes que iba a la deriva en alta mar, en una operación muy complicada que requirió hasta tres horas para traspasar a sus ocupantes.

También han tomado tierra durante este año otras embarcaciones, aunque con una finalidad distinta. Las narcopateras siguen operando de forma ocasional en distintos puntos de la costa insular. A finales de enero apareció una lancha neumática abandonada en la costa de Caleta de Abajo, en Gáldar. No era la primera vez que se usaban las zonas aisladas de Gran Canaria para introducir droga, ya que los casos se han repetido.

En 2014 llegaron a Canarias de forma irregular un total de 296 inmigrantes en patera o cayuco, lo que supuso un incremento del 51% respecto al año anterior, según el Ministerio del Interior. Sin embargo, estas cifras distan mucho de los máximos que se registraron en 2006, cuando 31.678 personas arribaron a las Islas en una auténtica oleada de la inmigración.

Tras ese máximo, la llegada de este tipo de embarcaciones de madera comenzó a descender rápidamente en 2007 por las políticas de control en origen. Ese año arribaron 12.478 inmigrantes irregulares; en 2008 llegaron 9.181, y en 2009 se contabilizaron 2.246. Y, desde entonces, 196 en 2010, 340 en 2011, 173 en 2012, 196 en 2013 y los citados 296 en 2014.