El Área de Salud de Ibiza y Formentera ha detectado, en una de las auditorías periódicas que realiza para garantizar la calidad de los servicios concesionados, anomalías en el servicio de cocina del hospital Can Misses (Ibiza).

Una inspección rutinaria de la Unidad de Supervisión y Control (USC) del Área de Salud de Ibiza y Formentera, que controla la calidad de los productos utilizados, la temperatura de las comidas servidas o la presentación, entre otros aspectos, para cumplir la calidad exigida en los contratos de la concesionaria de los servicios no sanitarios del hospital, ha dado como resultado un informe que recoge "una serie de anomalías que se han puesto en conocimiento del Servei de Salut", según informa el Área de Salud de Ibiza y Formentera.

El informe de la auditoría realizada el jueves 2 de noviembre, observa que en algún caso se han servido productos que han superado, algunos días, la fecha de caducidad. Por ello se ha abierto un expediente informativo para analizar el alcance de lo sucedido y evaluar las responsabilidades y sanciones que se puedan derivar.

La gerencia del Área de Salud de Ibiza y Formentera ha exigido a la concesionaria la retirada inmediata de todos aquellos productos que hayan superado la fecha de caducidad, al tratarse de un número de lotes limitado.

La gerencia destaca el trabajo de la USC y el resultado de las auditorías que realiza esta unidad de supervisión y control de manera continuada, y sin previo aviso a la concesionaria, en distintos puntos del hospital (cocina, plantas de hospitalización, etc.) y cuyo objetivo es velar por la seguridad y la calidad de los servicios que prestan las empresas externas.

Este hecho se suma a la denuncia el año pasado de un paciente ingresado en el hospital Can Misses, que dijo haber encontrado un chicle mascado en su sopa.