Al menos tres personas murieron y otras 110 resultaron heridas, diez de ellas en estado muy grave, tras descarrilar un tren de pasajeros a primera hora del jueves cuando circulaba por la provincia de Milán, en el norte de Italia. El accidente es el segundo que se produce en el mismo tramo en apenas unos días. El último balance es de 110 heridos, de los cuales diez están en estado muy grave, 20 están con heridas moderadas y 80 presentan lesiones leves. Fueron trasladados a hospitales de la zona. La Fiscalía de Milán abrió una investigación sobre las causas que provocaron el accidente aunque las primeras hipótesis apuntan a que podría tratarse de un fallo técnico al tratarse de un punto de intercambio de vías. No era un convoy "particularmente viejo", según un funcionario del Gobierno de Lombardía y se ha descartado el fallo en el propio tren.