La historia de Agustín González Zambrana es casi delirante y totalmente irracional. Este malagueño de 52 años, con esquizofrenia diagnosticada, ha vuelto a desaparecer en el aeropuerto de Madrid después de haber sido localizado en Perú tras dos años de búsqueda. González estaba siendo repatriado cuando se le volvió a perder la pista. Gracias a SOS Desaparecidos, su familia pudo hallarlo en Lima, donde este hombre se había trasladado dos años atrás para conocer a alguien con quien había contactado en internet.

Fue ese momento en el que su historia se truncó, pues estando ya en Perú descubrió que había sido engañado. El pasado sábado 23 de diciembre, a las cinco semanas de su localización, su familia y representantes de la Asociación de desaparecidos le esperaban en el aeropuerto de Málaga. pero González no apareció. Tras visionar las cámaras de seguridad del aeropuerto Adolfo Suárez, comprobaron que se había bajado del avión, pero ahí es donde se le volvía a perder el rastro. Su familia le explicó a La Razón, que "en teoría, alguien del consulado de España en Lima iba a acompañarlo y a hacerse cargo de él". Sin embargo viajó solo, sin un duro en el bolsillo y desorientado, pues es incapaz de retener toda la información si no se medica para su grave enfermedad.

La historia de este hombre había acaparado la atención de muchos, pues no son muchos los casos de reaparecidos tras años de búsqueda. Su vuelta a España era una gran noticia no solo para su familia, que pudo volver a respirar tranquila tras saber que se encontraba ileso, sino para SOS Desaparecidos y para el resto de la sociedad, ya que con este caso se suma esperanza a otras desapariciones aún sin resolver.

El 10 de enero de 2019 Agustín voló a Lima, sin informar previamente a su familia. Llegado allí y tras saber que había sido engañado, recurrió al consulado español, siendo derivado a un albergue municipal de donde acabó huyendo tras sufrir robos y agresiones. A partir de entonces comenzó a vivir en la calle, sin medicación, y a hurgar en los cubos de basura para poder comer. Y es así como fue hallado por Tiori José Álvarez, un joven venezolano residente en Lima, rebuscando en la basura para poder llevarse algo a la boca. El hallazgo tuvo lugar tan solo dos días después de emitirse la orden de búsqueda internacional, el pasado mes de noviembre. Tras semanas de papeleo burocrático Agustín iba a reencontrarse con su familia, y justo en Navidad, qué mejor regalo. Sin embargo, irónicamente, parece que la historia vuelve a empezar, solo que esta vez en territorio nacional. Por el momento, Policía Nacional y Guardia Civil tratan de encontrarlo en los alrededores del aeropuerto madrileño, deseando que pronto esta surrealista situación tenga un final feliz.