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El conductor pilllado a 173 kilómetros por hora en Bañaderos podría afrontar una pena de hasta seis meses de cárcel

El joven, de 26 años, doblaba la velocidad permitida en el tramo de la autovía GC-2 | Conducía una motocicleta de gran cilindrada

Agente de la Guardia Civil de Tráfico en la carretera donde el motorista cometió el exceso de velocidad.

Agente de la Guardia Civil de Tráfico en la carretera donde el motorista cometió el exceso de velocidad. LP/DLP

El Grupo de Investigación y Análisis (GIAT) del Subsector de Tráfico de Las Palmas detuvo a un joven de 26 años que el pasado 16 de junio circuló por la carretera GC-2, entre la rotonda de Bañaderos y el desvío a Arucas, a 173 kilómetros por hora cuando la velocidad máxima en ese tramo es de 80. El radar de la Guardia Civil fotografió al infractor, que se enfrenta a un supuesto delito contra la seguridad vial.

Los hechos ocurrieron a la altura del punto kilométrico 10 de la citada vía cuando los componentes del Instituto Armado realizaba un control de velocidad en la citada vía. El cinemómetro captó una motocicleta Kawasaki de 800 centímetros cúbicos cuando doblaba la velocidad máxima permitida en ese tramo, según informó ayer la Comandancia de Las Palmas en un comunicado.

Una vez informado de la infracción que había cometido, se le detuvo como presunto autor de un delito contra la seguridad vial. Los agentes realizaron las correspondientes diligencias policiales que serán puesta a disposición del correspondiente Juzgado de Instrucción de guardia de Arucas.

La Agrupación de Tráfico recordó a través del comunicado que la velocidad tiene una influencia directa en la ocurrencia y severidad de los accidentes de tráfico. «Con velocidades de conducción más altas, el número de siniestros y su gravedad aumentan exponencialmente, además muy relacionada con la velocidad está la distancia de detención del vehículo», indicó la Guardia Civil.

El Código Penal tipifica como delito aquellos casos de exceso de velocidad que superen los 60 kilómetros por hora los establecidos en la vía urbana y 80 kilómetros por hora si se produce en una vía interurbana. Estas infracciones están castigados con penas de prisión que van desde los tres a los seis meses o a la multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquier caso, el motorista será privado del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a un año hasta un máximo de cuatros, como se recalca en el comunicado de la Benemérita.

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