La Fundació Sant Hospital de La Seu d’Urgell, un centro sanitario de titularidad privada concertado por la Generalitat, ha confirmado el fallecimiento de un paciente al que había llevado ante los tribunales por negarse a abandonar el centro médico tras llevar ocho años ingresado y contar con la preceptiva alta médica. El hombre, A.M.C., de 79 años y vecino de Peramola (Alt Urgell), falleció a mediados de julio a consecuencia de una neumonía, ha informado este sábado el diario 'Segre'. El centro médico ya ha avisado de que reclamará la deuda que el fallecido deja pendiente y que estima de entre 25.000 y 30.000 euros.

A.M.C. ingresó en el centro hace unos ocho años aquejado de una patología vascular asociada a la diabetes que le provocó la amputación de las dos piernas. Pese a haber sido dado de alta un tiempo después, el hombre se negó a abandonar su plaza hospitalaria ni a ingresar en ninguna de las opciones asistenciales que le propusieron desde el hospital, alegando motivos económicos, y también que en el domicilio de sus hijos no disponía de un lugar adaptado para vivir. Su grado de depedencia, según recogió el rotativo de Lleida, le permitía a su entender permanecer en el hospital de La Seu d'Urgell.

"Hasta que la policía me obligue"

A principios de 2020, el patronato que gestiona el centro sanitario inició un proceso judicial para hacer efectivo el cumplimiento del alta médica. El argumento para ese proceso fue que estaba ocupando un espacio para pacientes que necesitaban hacer una convalecencia. Aunque el juez dio la razón al hospital, el paciente, que anunció que recurriría la sentencia afirmó entonces: “Me quedaré en mi habitación hasta que la justicia o la policía me obliguen a irme”. Falleció el pasado julio esperando a que le fuera asignado un abogado de oficio.

Fuentes del centro sanitario han explicado asimismo que la familia se niega ahora a abonar la factura en concepto de los servicios prestados durante los años en que el hombre permaneció en el centro. El último año de vida A. M. C. sí accedió a ocupar una plaza sociosanitaria en el mismo recinto hospitalario, que sí fue abonada. Los gestores del centro están pendientes de la respuesta que reciban del Servei Català de la Salut (CatSalut) y de la Conselleria de Drets Socials "para ver cómo gestionan la deuda".