Suscríbete

Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Intervención salvadora

Un hombre evita que una menor salte al vacío desde un puente en Alicante

Una patrulla se personó en su domicilio y el agente tutor se ha hecho cargo del caso

La pasarela del barrio de San Rafael de Petrer donde se produjeron los hechos. Áxel Álvarez

Un vecino de la localidad alicantina de Petrer ha conseguido evitar la muerte de una adolescente de la localidad que estaba decidida a lanzarse al vacío desde un puente.

Los hechos ocurrieron en la pasarela de madera del barrio de San Rafael de Petrer que sortea la rambla de Puça. El hombre, de 42 años, iba caminando por la zona poco antes de la una de la tarde cuando observó a una joven que estaba al otro lado de la barandilla del puente determinada a poner fin a su vida. Conteniendo los nervios y manteniendo la calma se dirigió al lugar donde se encontraba la chica, que por la edad podría ser su hija, para hablar con ella y preguntarle los motivos que la habían llevado a tomar esa drástica decisión. Al principio ella no decía nada. Tenía la mirada perdida y la firme intención de lanzarse al cauce de tierra. Pero él siguió hablándole, trasmitiéndole mensajes positivos, y pronto entablaron un breve diálogo que le permitió ir ganándose su confianza, poco a poco, hasta que la joven se sinceró. Le dijo que estaba recibiendo tratamiento por depresión y que se sentía "sola y sin ganas de vivir". Pero el hombre logró convencerla y finalmente desistió de su propósito, quedando la acción en una tentativa. Le preguntó entonces dónde vivía y la acompañó caminando hasta las proximidades de su casa para asegurarse de que no volvía a intentarlo. Y fue entonces cuando llamó a la Policía Local de Petrer para informar de lo sucedido ante el temor de que la joven pudiera volver a intentarlo.

Minutos después, y tras una rápida tarea de identificación, se personaba en el domicilio una patrulla de la Policía Local para hablar con ella y con sus padres, que en ese momento desconocían lo sucedido y recibieron la noticia con sobresalto y mucha preocupación. Los agentes se mostraron muy cercanos y empáticos con la adolescente y conversaron con ella durante más de una hora. Le trasmitieron confianza y trataron de reforzar su autoestima. La menor escuchó con atención sus consejos y reconoció que su estado depresivo hacía que no tuviera amigas ni amigos, y que los compañeros y compañeras del instituto se apartaran de su lado y nadie quisiera saber nada de ella. Una situación que, según admitió, estaba agudizando su sentimiento de incomprensión y soledad aunque nunca antes había llegado tan lejos como el pasado domingo.

Su caso ya está en manos del agente tutor de la Policía Local, que desde el lunes le está haciendo un seguimiento especial y continuado de forma coordinada con el profesorado del centro donde cursa estudios, la Unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario de Elda y un grupo especial de la Comisaría de la Policía Nacional de Elda-Petrer que se dedica a este tipo de asuntos. También los padres de la adolescente están ahora mucho más pendientes de su evolución y atentos a su estado después del traumático episodio que, afortunadamente, no acabó en tragedia.

Compartir el artículo

stats