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Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

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En Santanyí

Sancionan a una guardia civil de Mallorca por negarse a atender a una víctima de acoso

Una mujer acudió al cuartel porque seguía recibiendo mensajes amenazantes de un compañero | Ni siquiera le abrieron la puerta

Un Guardia Civil en Mallorca.

La justicia militar ha impuesto una sanción disciplinaria a una agente de la Guardia Civil del cuartel de Santanyí por no atender debidamente a una ciudadana, que pretendía comunicar un caso de acoso cometido por un compañero de trabajo. El comportamiento irregular de la agente le ha supuesto la pérdida de dos días de empleo, al considerar los jueces que cometió una falta grave.

Los hechos se sitúan en el mes de octubre del año 2019. Una mujer de la localidad acudió de noche al cuartel de la Guardia Civil. Pretendía informar que aquella misma tarde había estado recibiendo llamadas telefónicas y mensajes de un compañero de trabajo, al que días antes ya había denunciado por acoso. La ciudadana acudía en ayuda de la Guardia Civil porque días antes le habían aconsejado que si se producía alguna novedad sobre los hechos que denunciaba acudiera al cuartel para informar de lo ocurrido.

Esa noche en las dependencias policiales se encontraba de guardia una agente. Cuando llegó la ciudadana para informar que había recibido esos mensajes ni siquiera quiso abrirle la puerta a la denunciante. De hecho, ni tan solo vio a la mujer, solo le transmitió indicaciones verbales.

Según especifica la sentencia, la agente del orden le comunicó a la ciudadana que en aquel momento no podía atender la denuncia, después de confirmar que no se trataba de un caso de violencia familiar. Como la fecha era un sábado, le indicó que al día siguiente tampoco podía presentar esta denuncia y que esperara al lunes, que ya estaría en la oficina la otra compañera que la había atendido anteriormente. La mujer no tuvo más remedio que marcharse sola a su casa, asegurando que durante el trayecto al domicilio estaba aterrorizada.

La agente le comunicó a la denunciante que regresara dos días más tarde para poder ser atendida

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El lunes un mando de la Guardia Civil de Santanyí, al tener conocimiento de lo ocurrido, contactó telefónicamente con esta mujer, quien le manifestó su malestar por el trato que había recibido en su visita al cuartel el sábado por la noche. Recordó la denunciante que le habían aconsejado que si se producía alguna novedad sobre el acoso que venía sufriendo lo comunicara de inmediato a la Guardia Civil. Sin embargo, cuando fue al cuartel ni siquiera le quisieron abrir la puerta y le indicaron que volviera el lunes. La mujer afirmó que le dio la impresión que la agente de la Guardia Civil, al no quererle ni siquiera atenderle, se estaba protegiendo de ella.

No la ayudó por estar en alerta por un posible atentado terrorista

La mujer guardia civil justificó su decisión de no abrir la puerta e indicarle a la víctima de acoso que volviera a su casa sin tomar nota de los hechos que denunciaba, porque en esas fechas Mallorca se encontraba en situación de riesgo ante un posible atentado terrorista. Además, insistió en que no se trataba de un episodio de violencia de género y la ciudadana le indicó que no se había acercado al cuartel a denunciar, porque ya lo había hecho días antes, sino únicamente a informar de los últimos mensajes. Los jueces militares señalan que la situación de alerta no impedía que esta ciudadana fuera atendida correctamente, por lo que reprochan y sancionan la actitud de la guardia civil, que no era la primera vez que desatendía una denuncia.

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