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Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

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Baleares

El tío del herido en el tiroteo de Formentera: "Mi sobrino es un héroe"

La madre era el objetivo y su suegro el agresor, "el monstruo", como ella prefiere llamarle

Cristian, el joven herido, se recupera de sus heridas de bala en Can Misses.

La familia de Formentera víctima del tiroteo del pasado 20 de enero, en el exterior de su domicilio en Can Miquel Martí, está recibiendo numerosos mensajes de apoyo de su entorno familiar, de amigos y de vecinos. El agresor, el abuelo, de 83 años, hirió de gravedad a su nieto mayor, que salvó la vida a su madre recibiendo dos impactos de bala en las piernas. Finalmente, Horst Bringewald se quitó la vida con un tiro en la cabeza.

El nieto mayor, Cristian, un joven de 22 años, se recupera en el Hospital Can Misses de dos impactos de bala tras pasar el pasado viernes por el quirófano. Uno de los disparos se alojó en su tibia, de la que le han operado, y el segundo balazo le atravesó el muslo, sin afectar a venas importantes.

Su tío, Toni Bixquet, hizo pública la imagen de su sobrino (Diario de Ibiza la reproduce con su autorización) con el siguiente comentario: "Quiero presentarles a un héroe, mi sobrino Cristian, que el jueves pasado con su heroica acción salvo de una muerte segura a su madre (mi hermana) y la suya propia, ya que recibió dos impactos de bala tras el forcejeo". "Te quiero sobrino, eres y serás un héroe por el resto de los siglos".

María Bixquet, la mujer objetivo de la agresión, también quiso detallar con más pausa a Diario de Ibiza el infierno que sufrió el pasado 20 de enero por la mañana: "Salgo de mi casa con mi hijo pequeño, que se sienta en el asiento del copiloto y los dos perros atrás. Cuando estoy metiendo las llaves, mi hijo se está poniendo el cinturón y yo aún tengo la puerta entreabierta. Es cuando aparece el monstruo, es que no puedo citar su nombre y así me sale mejor, el monstruo". En ese momento su suegro le apunta con una pistola de 9 milímetros Parabellum a la cabeza: "Y me dice que salga del coche. Entonces mi hijo mayor sale de la casa y no veo que el monstruo tiene una pistola en la mano, mientras yo le seguía suplicando".

"En ese momento, Cristian le intentó tranquilizar, y cuando yo le dije que íbamos a hablar, que no pasaba nada... en ese momento mi hijo ve que el monstruo levanta la mano con la pistola y dispara. Y es el primer impacto que recibo y que me roza la axila porque mi hijo intervino y me salvó la vida. Mi hijo empieza a empujarle y empujarle... hasta que el monstruo cae".

Ya en el suelo, el abuelo empezó a disparar e hirió a su nieto mayor en las piernas. "En ese momento me volví a acercar para que viniera hacia mí, pensando en alejarlo de mis hijos".

María narra que empezó a correr para rodear el bosque y pedir auxilio: "Pido ayuda a una vecina y le digo que me ayude, y había una chica, Nieves. Juntas, con la fuerza de las dos, salimos a ver cómo estaban mis hijos y con su ayuda pudimos meter en casa a mis hijos, mientras el monstruo me seguía buscando".

Con el ulular de las primeras sirenas acercándose, Horst Bringewald, no muy lejos de la vivienda, decidió dispararse un tiro en la cabeza.

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