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Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

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Tribunales

Juzgan a un joven por violar a su vecina en Alicante tras dormirla con un fármaco para la epilepsia

La víctima sostiene que empezó a sentirse mareada a los diez minutos de que el acusado le ofreciera un refresco

El acusado sentado en el banquillo momentos antes del inicio del juicio.

Después de que su vecino la invitara a un refresco, asegura que empezó a sentirse mareada y que éste se aprovechó de su estado para forzarla a tener relaciones sexuales. La Audiencia Provincial sentó en el banquillo a un joven de 18 años acusado de abusar de otra chica de 21 tras haberla drogado con un fármaco que se usa habitualmente para el tratamiento de la epilepsia y que últimamente es utilizado entre consumidores de cocaína. Los hechos ocurrieron el 14 de septiembre de 2020 en el domicilio del acusado en Alicante y a donde éste había invitado a subir a la víctima porque la había encontrado llorando en el portal del edificio. A partir de ese momento, ambos mantienen versiones opuestas sobre lo que ocurrió dentro de la vivienda.

El procesado admitió que ambos tuvieron relaciones sexuales dentro de la casa pero negó haber usado fármaco o sustancia alguna. Según su versión, todo fue consentido. La joven, por el contrario, mantuvo que ese día estaba aturdida porque el acusado le puso algo en la bebida. Nada más llegar a la casa, le ofreció un refresco de naranja y a los diez minutos empezaran los mareos. La mujer asegura que su vecino se aprovechó de su estado para obligarla a mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad. Un testimonio al que la Fiscalía dio total credibilidad y por el que mantuvo la petición de siete años de prisión por un delito de abusos sexuales.

La analítica de la víctima sí que confirmó la existencia de fármacos en la víctima en el momento en que ocurrieron los hechos. Los peritos confirmaron que había tanto cocaína, como un medicamento conocido como pregabalina. Según explicaron los expertos, es un fármaco que se usa para el tratamiento de la epilepsia, pero que en los últimos años se ha popularizado entre los consumidores de cocaína para combinarla con esta droga. En el caso de personas que no están acostumbradas a estas pastillas, los efectos al ingerirlas pueden ser similares a los descritos por la víctima cuando ocurrieron los hechos, según aseguraron los peritos en el juicio. Fuentes judiciales señalaron que en las últimas operaciones contra el tráfico de drogas, además de la cocaína se han intervenido importantes dosis de este medicamento. La joven admitió haber consumido cocaína ese día, pero horas antes de que ocurrieran los hechos y mientras estaba con su novio. Sin embargo, la analítica reflejaría que el consumo fue más reciente de lo que ésta aseguraba.

El juicio se celebró puerta cerrada para preservar la intimidad de la víctima y este jueves ha quedado visto para sentencia. Aunque el procesado estaba en libertad por estos hechos, llegó arrestado a la Audiencia. El tribunal había ordenado su detención para garantizar su asistencia al juicio, ya que no había notificado su cambio de domicilio.

Durante los últimos años, distintos colectivos feministas han alertado del aumento de las agresiones sexuales por sumisión química. En Alicante ya se han celebrado varios juicios a presuntos agresores sexuales por haber usado drogas para cometer las violaciones. Aunque el principal problema ha sido la falta de pruebas para acreditar el uso del fármaco, ya que éste permanece en el organismo durante un determinado número de horas. Hace dos semanas se presentaron ante el Ministerio de Justicia más de 100.000 firmas, recogidas a través de la plataforma change.org, para reclamar un protocolo unificado entre jueces y médicos para este tipo de hechos delictivos y evitar la impunidad.

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