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Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

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Agresión

El agresor de un policía en un bus de Zaragoza se libra del juicio por falsedad

El juez suspende la vista oral tras autorizarse la expulsión de Moujami

Juicio por la agresión a un policía en Zaragoza.

España ya ha autorizado la expulsión de Bilal Moujami, el joven que dio una brutal paliza a un policía en un bus de Zaragoza en las Fiestas del Pilar del pasado año, quien permanece en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Madrid. Allí llegó nada más salir de la cárcel de Zuera donde le esperaba una pareja del Cuerpo Nacional de Policía que hizo efectiva la Ley de Extranjería que considera causa de deportación toda persona en situación irregular en el país que tiene una condena de cárcel superior a un año. Acababa de aceptar dos años y medio de prisión que le fue suspendida a cambio de indemnizar al agente con 12.345 euros. La libertad le duró un minuto.

Quedaba pendiente otra causa por la que la Fiscalía pedía otros 2 años de cárcel por falsificar un pasaporte suizo para vivir en España, haciéndose pasar por un suizo. Finalmente se librará de esta previsible nueva condena porque el titular del Juzgado de lo Penal número 5 de Zaragoza acordó suspender el juicio que iba a celebrarse el próximo viernes. Aduce en un auto que el Estado ya ha autorizado la expulsión de este joven de 26 años defendido por la abogada Claudia Melguizo. De esta forma, el Estado no gastará en juzgarle aunque sí en el vuelo de expulsión a Marruecos.

La documentación falsificada con la que vivía en Zaragoza fue hallada pro la Policía Nacional de Alicante que le detuvo cuando trataba de huir del país tras cometer la agresión en la capital aragonesa y emitirse una orden de busca y captura.

Los agentes determinaron que el pasaporte que llevaba coincidía con el modelo original en lo que respecta a sus características morfológicas tales como formato, dimensiones y contorno de las esquinas, pero observaron que el soporte original presentaba una confección en policarbonato y no en papel como es el que llevaba el delincuente. Además vieron que la impresión está realizada sin los sistemas de seguridad propios de este tipo de documentos como marcas de agua.

La agresión que le hizo fugarse

Los hechos que aceptó se remontan a las 04.30 horas del 17 de octubre del pasado año en el interior de un autobús urbano de la línea 32. Allí coincidieron los dos. Entonces, según la investigación policial, el agente pidió al acusado hasta en dos ocasiones que hiciera uso de la mascarilla, respondiendo este con expresiones tales como «vete a tomar por culo» o «vete a la mierda». Ante ello, el inspector sacó su placa y carnet profesional y le pidió una tercera vez que se pusiera el tapabocas. La reacción fue agresiva, comenzando a grabar con su teléfono móvil y gritando al inspector expresiones como: «Pégame, pégame ahora».

De repente, tomó impulso desde las barras del autobús próximas a él y de forma inopinada propinó al policía nacional una fuerte patada en el pecho que provocó que cayera de espaldas sobre unos asientos que se encontraban detrás. Sin poder defenderse le propinó varios puñetazos en el rostro para, seguidamente, huir del lugar de los hechos. Fue detenido en Alicante el 25 de octubre.

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