La Guardia Civil y Vigilancia Aduanera interceptaron el pasado lunes un contenedor que hacía trasbordo en el Puerto de La Luz y en cuyo interior había 215 kilos de cocaína escondidos entre 500 sacos de azúcar. La mercancía procedía de Brasil y tenía como destino final el continente africano.

La operación se desarrolló ante las sospechas de que un container podía estar manipulado y en su interior hallarse sustancias estupefacientes. Así, los agentes decidieron trasladarlo al Centro de Inspección Fronteriza para proceder a su análisis. Entre la carga lícita había diez bultos sospechosos donde se encontraron decenas de paquetes de cocaína.

La carga había salido del puerto brasileño de Santos y su destino final era África, como señalaron las fuentes consultadas, que añadieron que según información de la Oficina Central de Estupefacientes la cocaína podría haber tenido un valor en el mercado de 7,6 millones de euros.

El modus operandi utilizado por los narcos es el denominado gancho ciego, consistente en introducir la droga en un contenedor donde se envía mercancía legal sin que el propietario de esta última tenga conocimiento de que también transporta sustancias ilícitas. En muchos casos, colaboradores de las mafias se encargan de retirar la cocaína en el Puerto.

La investigación la desarrolló el Destacamento Fiscal de la Guardia Civil en el puerto de La Luz con la participación conjunta de los componentes de Vigilancia Aduanera.