La Policía detiene a dos amigos que instalaron en sus casas de Gran Canaria dos laboratorios para fabricar y vender droga

Los arrestados, de 32 y 39 años, se desplazaban a una zona de ocio de Playa del Inglés para captar clientes

Desarticulan varios puntos de venta de droga en el sur de Gran Canaria

LP/DLP

La Provincia

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Dos amigos y compinches montaron en sus viviendas del sur de Gran Canaria dos laboratorios de drogas sintéticas, en las que, además, vendían las sustancias estupefacientes que elaboraban. También se desplazaban a las zonas de ocio nocturno a captar clientes, al menos, desde 2022, cuando comenzó la investigación policial que ha culminado ahora, con el pase a disposición judicial de los dos traficantes.

Los dos camellos, de 32 y 39 años y de nacionalidad española e italiana, respectivamente, y con antecedentes policiales por tráfico de drogas, residían en San Bartolomé de Tirajana. Hace al menos dos años decidieron montar juntos un negocio que no era otro que elaborar drogas sintéticas para venderlas en las zonas de bares y restaurantes de Playa de Inglés, a las que se desplazaban para captar clientes, muchos de ellos turistas.

Fueron esos desplazamientos y ventas en los bares los que alertaron a los agentes que, tras recibir información sobre las idas y venidas de los investigados, comenzaron una investigación policial.

Archivo - Coche de Policía Nacional

Archivo - Coche de Policía Nacional / POLICÍA NACIONAL - Archivo

Las indagaciones llevadas a cabo permitieron comprobar que los dos amigos también despachaban las drogas en sus domicilios. Allí, en las cocinas, elaboraban las sustancias sintéticas tras instalar una suerte de laboratorios artesanales. En algunos casos utilizaban precursores químicos fiscalizados, es decir, sustancias catalogadas como droga según los convenios internacionales y las más comunes en el mercado. 

En otros, hacían uso de sustancias químicas no fiscalizadas, llamadas pre-precursores. Estas son aquellas que todavía no están catalogadas en los convenios, debido a que estos no se actualizan todos los años y no renuevan las sustancias que pasan a considerarse drogas.

Fuentes policiales explican que, en este caso, las sustancias no fiscalizadas como el GBL –un ácido que provoca desde la euforia hasta quedarse dormido sin poder evitarlo, en el mejor de los casos; en el peor, la muerte– están reconocidas por el Tribunal Supremo como equiparables con el GHB.

La elaboración de estas sustancias, mucho menos comunes que la cocaína, marihuana o hachís, ponía en riesgo no solo la vida de los consumidores, sino también la de los propios camellos durante todo el proceso de cocinado (elaboración), debido a los químicos que utilizaban.

Ante el riesgo para la salud, los agentes de la Policía Nacional –en colaboración con Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Las Palmas– solicitaron las entradas y registros. En las casas incautaron 143 pastillas de éxtasis, 190 gramos de mefedrona, 35 gramos de anfetamina, 13 gramos de MDMA, 12 gramos de tusi-2CB (o cocaína rosa), 4 gramos de ketamina, 1,6 gramos de metanfetamina, 51,59 mililitros de GHB, 7.758 mililitros de GBL y 3000 euros en efectivo, además de numerosa documentación.

Los dos cocineros traficantes quedaron detenidos como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas y fueron puestos a disposición de la autoridad judicial.