Un monitor deportivo, detenido por la muerte de un culturista en Gran Canaria

El entrenador suministró, presuntamente, a la víctima anabolizantes ilegales que le causaron el fallecimiento

Un monitor acaba detenido por venta de anabolizantes y homicidio imprudente en Gran Canaria

La Provincia

Hace once meses, los servicios de emergencias hallaron en una vivienda de Vecindario el cuerpo sin vida de un hombre. Aparentemente, no había signos de violencia en el cadáver, pero su fallecimiento estuvo rodeado de incógnitas. Era un hombre sano, en principio, sin problemas de salud. Las «extrañas circunstancias» –así lo califica la Guardia Civil– del deceso llevaron a los agentes a sospechar y a pedir que se le realizase una autopsia. Casi un año después, se ha arrestado a un monitor deportivo de la misma localidad por homicidio imprudente al considerar que le suministró las sustancias anabolizantes que le causaron el fallecimiento.

La operación Creatox comenzó en julio del año pasado. Fue la autopsia del finado quien la puso en marcha, al desvelar un posible fallecimiento de etiología tóxica debido al consumo de anabolizantes. El fallecido era un culturista residente en el municipio.

Las primeras gestiones llevaron a los investigadores a identificar los productos que había adquirido y consumido. Algunos todavía estaban en su domicilio. Las sustancias fueron remitidas al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Tenerife, adscrito al Ministerio de Justicia.

Al mismo tiempo, se pidió colaboración a la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) que determinó que los productos farmacológicos tomados por la víctima eran ilegales en España. Su comercialización está prohibida en el país, debido al grave riesgo para la salud pública que supone su distribución y consumo.

Ese dictamen abrió una nueva fase en la investigación: averiguar si el culturista había accedido a los productos por su cuenta, tal vez, mediante su compra en el mercado negro de internet o si alguien se los había proporcionado. Las pesquisas sobre la primera posibilidad no arrojaron resultado alguno, por lo que la investigación apuntó a un suministrador. 

La tarea de los agentes era localizar a la persona que le había vendido los anabolizantes ilegales. Esos que, presuntamente, le llevaron a la muerte al consumirlos. Se desconoce si el finado tomó una alta dosis que le causó el óbito.

Casi un año ha estado la Guardia Civil realizando gestiones para lograr la identificación del vendedor. Una tarea que se tornó compleja, pese a que el distribuidor se encontraba en la misma localidad. Se trata de un entrenador deportivo habitante de Vecindario y de 48 años.

Millares de comprimidos

Todas las pruebas apuntaban a él, pero los registros en dos de sus viviendas, realizados en mayo, lo confirmaron. Los investigadores, con las pesquisas sobre la mesa, solicitaron a la autoridad judicial correspondiente dos órdenes de entrada y registro en las casas del acusado. 

En el interior de los domicilios se intervinieron multitud de productos anabolizantes utilizados para aumentar el crecimiento muscular y mejorar el rendimiento deportivo. También había pastillas para tratar la disfunción eréctil. En total, se localizaron –informa la Guardia Civil– 19 principios activos diferentes, que se podrían administrar tanto por vía oral (pastillas) como a través de inyecciones.

En las casas se intervino también material fungible para la administración vía subcutánea o intramuscular y dinero en efectivo. Había más de 1.000 viales y 5.000 comprimidos, una cantidad que hace ver que no eran para consumo personal sino, presuntamente, para vender a sus clientes.

El entrenador deportivo fue detenido, acusado tanto de un presunto delito contra la salud pública como de otro de homicidio imprudente.