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Iberia se rinde tras dos años y paga 643,80 euros a un pasajero con discapacidad que sufrió overbooking y abandono

Juan Carmelo debía volar de Madrid a Gran Canaria cuando retrasaron el vuelo

Todo lo que debes saber ante un caso de overbooking

La Provincia

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Las Palmas de Gran Canaria

Durante dos años, Juan Carmelo vivió una injusticia que muchos habrían dado por perdida. Iberia le negó el embarque en un vuelo que había reservado con antelación y adaptado a su movilidad reducida, y lo dejó tirado en el aeropuerto sin ofrecerle la mínima asistencia a la que tenía derecho. Hoy, tras una larga batalla, ha logrado que la aerolínea le pague los 643,80 euros que le correspondían, gracias a la intervención de FACUA-Consumidores en Acción.

El calvario comenzó el 13 de septiembre de 2022. Juan Carmelo debía volar de Madrid a Gran Canaria a las 21:50 horas. Había comprado un billete especial para personas con discapacidad por solo 8 euros. Estaba listo para embarcar, ya en la cola con el resto de pasajeros, cuando le comunicaron que su vuelo se retrasaba más de hora y media y cambiaba de puerta.

La situación empeoró aún más cuando, a las 23:23 horas, intentó por fin subir al avión y le dijeron que ya no quedaban asientos disponibles. A pesar de tener un billete válido y necesidades especiales reconocidas, Iberia le cerró la puerta en la cara. La aerolínea incumplió lo que exige el Reglamento (CE) 1107/2006, que prohíbe negar el embarque a personas con discapacidad si cuentan con billete y reserva.

Archivo - Un avión de Iberia despegando.

Archivo - Un avión de Iberia despegando. / Iberia - Archivo

Abandonado en el aeropuerto y sin ninguna ayuda, Juan Carmelo tuvo que buscarse la vida: compró otro billete para el día siguiente (50,38 €), encontró alojamiento, pagó un desayuno, transporte al hotel y un día extra de aparcamiento en Gran Canaria. En total, tuvo que desembolsar 243,80 euros por culpa de una negligencia que nunca debió ocurrir.

A esta cifra se sumaban 400 euros de compensación que Iberia estaba obligada a pagar por denegación de embarque, según el Reglamento 261/2004. Sin embargo, la compañía ignoró sus reclamaciones. Solo cuando FACUA intervino y acudió a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), la aerolínea reaccionó.

En julio de 2024, Iberia anunció que procedería a pagar tanto la indemnización como los gastos adicionales. Pero el dinero no llegó hasta febrero de 2025, siete meses después de admitir su responsabilidad. Por fin, Juan Carmelo recibió los 643,80 euros que durante tanto tiempo le fueron negados.

FACUA ha denunciado la pasividad de la AESA, que pese a haber confirmado que Iberia incumplió la ley, no la sancionó. Una decisión que, según la asociación, lanza un mensaje peligroso: las aerolíneas pueden seguir vulnerando derechos con total impunidad.

Un pasajero con discapacidad dejado a su suerte en el aeropuerto

La escena fue humillante: un hombre con movilidad reducida, con su billete en mano, viendo cómo le cerraban las puertas de su vuelo. Todo por una práctica habitual pero injustificable: el overbooking.

Sin apoyo, sin hotel, sin ayuda. Juan Carmelo tuvo que pagar de su bolsillo el alojamiento, los traslados y hasta el nuevo billete. Un total de 243,80 euros que demuestran el coste emocional y económico de la negligencia.

Aunque finalmente Iberia ha pagado, no ha recibido ninguna multa. FACUA critica que la falta de sanción fomenta que más pasajeros vivan situaciones como la de Juan Carmelo sin consecuencias para las aerolíneas.

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