Tragedia en el litoral del Archipiélago
Cinco fallecidos ahogados en 24 horas en Canarias: los expertos denuncian la imprudencia de los bañistas
Un pescador de 27 años, rescatado el lunes en Lanzarote, muere en el hospital

Las autoridades trasladan, el domingo, a los fallecidos por el oleaje en Tenerife en el puerto de Los Gigantes. / Arturo Jiménez
Cinco fallecidos, una persona desaparecida y cinco heridos. Todos ellos en el mar. Es el balance de víctimas que deja el puente de la Constitución en el Archipiélago; la mayoría de ellos, afectados por la confianza, por la imprudencia de acercarse al océano con mala mar y con prealerta por fenómenos costeros, con un oleaje que llegó a los cuatro metros y medio. Un oleaje que se los arrastró a todos.
La última víctima mortal —la quinta— se comunicó ayer por la mañana. Se trata de uno de los pescadores —italiano de 27 años— que el lunes fue rescatado en estado crítico al caer en Los Charcones, en el municipio lanzaroteño de Yaiza. Lo encontraron en parada cardiorrespiratoria, aunque los sanitarios lograron revertirla, pero falleció horas más tarde en el Hospital Doctor José Molina Orosa. Junto a él evacuaron a otro pescador, de 30, que logró salir del agua por sus propios medios.
El incidente mortal ocurrió tan solo 24 horas más tarde de la tragedia en Los Gigantes, en Santiago del Teide. Era domingo, a las 16 horas. Casi dos docenas de bañistas nadaban en la piscina natural cuando un golpe de mar arrastró a la mitad. Todos ellos se habían saltado las prohibiciones de baño: la piscina estaba precintada por oleaje desde el viernes, con carteles que alertaban del peligro en español, inglés y alemán. Ignoraron las señales.
El domingo, el dispositivo de emergencia rescató tres cadáveres y a una mujer en parada cardiorrespiratoria. Tras reanimarla, la evacuaron a La Candelaria, pero en el hospital murió la madrugada del lunes. A ellos se añade otro bañista que continúa, al cierre de esta edición, desaparecido. El golpe de mar dejó también tres heridos.
El último afectado en estas 48 horas negras en el litoral es un varón al que rescataron en el Zoco Negro de Playa de Arinaga, ayer por la mañana, al encontrarse en apuros y no poder salir del agua.
Los expertos ponen el foco en la irresponsabilidad de los bañistas
Las autoridades coinciden: la imprudencia es la casuística común en todos estos accidentes. «En Tenerife la situación era muy complicada», hace balance, dos días después, Montserrat Román, jefa de Servicio de Protección Civil de Canarias: «Fueron rescatados in extremis con motos acuáticas y helicópteros de Salvamento». A esto se suma el pescador que perdió la vida en Lanzarote.
«Cinco muertos y un desaparecido llama a la necesidad de tomar las medidas preventivas antes de bañarnos. No toda la costa de Canarias es apta para tener un baño tranquilo y con seguridad. Las características propias de las playas se agravan con condiciones meteorológicas adversas, como estos días», subraya la jefa de servicio: «Este combo, con la pleamar y el momento del golpe de mar con altura de oleaje superior a la media registrada, produjo el arrastre».
Román pide buscar información en páginas oficiales como infoplayascanarias.es antes de introducirse en el litoral, de acudir a una playa o incluso de acercarse a las inmediaciones. «Hay que saber si es peligrosa o no. Si tiene cobertura para llamar al 112 y si cuenta con servicio de salvamento», incide la jefa de Protección Civil, que destaca que un rescate en situaciones como las de estas jornadas pueden triplicar su tiempo por las condiciones del mar.
La responsable de Protección Civil también hace autocrítica: puede que los turistas no reciban toda la información necesaria. «La administración seguirá buscando vías para llegar mejor a la población, aunque siempre hay un margen de decisión en el que no podemos entrar», concluye.
Con ella coincide Sebastián Quintana, presidente de la asociación Canarias, 1.500 km de Costa. «Cuando viajamos a otro país, no abrimos X para mirar las alertas costeras, por ello instamos a los alojamientos a que informen a los clientes de estas alertas, ya sea con un cartel en recepción o mediante un mensaje de WhatsApp, para que no se acerquen a la costa», demanda el experto.
Perfiles de las víctimas
Quintana destaca que la mayoría de víctimas se deben a la «imprudencia inconsciente». «Aunque hay otros, los conscientes, que suelen ser canarios y creen que controlan la playa y no les pasará nada, y se equivocan», especifica.
En lo que va de año hay un perfil de víctimas mayoritario: hombre, turista, de entre 45 y 65 años. «El 65% de los fallecidos se baña o acerca a la costa con prealerta o alerta», puntualiza y añade: «Y ocho de cada diez se bañan con bandera roja o en zonas no habilitadas». Van ya 66 vidas perdidas este año y un desaparecido, un dato similar al del año pasado. Pero la asociación ha detectado una cifra alarmante: el número de heridos con respecto al 2024 se ha incrementado un 34%, hasta rondar los 220 accidentados.
«Hay mucho analfabetismo en materia de seguridad acuática, sobre todo en los turistas, que desconocen que las olas vienen por series», especifica Quintana. Son, por ejemplo, los peligros de quienes buscan hacerse selfis: se alejan de la costa cuando ven la ola y se aproximan para la foto: «A los dos o tres minutos vuelve la ola y se los lleva. No conocen el océano».
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