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Todo lo que se sabe hasta ahora del asesinato de un padre a su hijo en Tenerife

Guardias civiles abaten a tiros a Juanma Alonso Fumero, un vecino de Tenerife que terminó con la vida de su hijo de 10 años, corta un brazo y una mano a su mujer e hirió a uno de los agentes que trataban de reducirlo

El hombre que asesinó a su hijo en Tenerife provocó gravísimos cortes en la cabeza al menor con un machete

Una tragedia sacudió en la madrugada de este viernes, 20 de febrero, la vida en el barrio de Cabo Blanco, en el municipio tinerfeño de Arona, y destrozó de forma brutal a una familia. Un joven, Juan Manuel Alonso Fumero, de 35 años, asesinó a machetazos en la cabeza a su hijo Yared, de 10, y provocó cortes muy graves en las extremidades superiores a su pareja, Almudena. La mujer, de 26 años, ingresada en un centro hospitalario, sufrió la amputación de un brazo y una mano.

En un estado de gran alteración y violencia desmedida, el varón se enfrentó con el machete a vecinos que intentaron ayudar a las víctimas, así como a los guardias civiles que intervinieron en primer lugar. Después de realizar un corte en un brazo a uno de los agentes del Instituto Armado, se vieron obligados a utilizar sus armas reglamentarias para abatirlo a tiros en la vía pública.

El episodio concentra un caso de violencia vicaria, en la medida en que el individuo mató a un hijo delante de su madre para hacerla sufrir, y de violencia de género, puesto que la mujer también sufrió daños físicos muy graves. Los investigadores de la Guardia Civil tratan de aclarar qué provocó las agresiones y si influyó un ataque de celos, agravado por el consumo de una o varias drogas, o bien pudo ser un brote psicótico.

Todo ocurrió en la parte alta de la barriada de Cabo Blanco, en la zona de más reciente construcción, frente al terrero de lucha canaria de la localidad. En la segunda planta del portal 2 del paseo Santa Eulalia, un espacio peatonal con plantas y escaleras bloqueadas por cancelas metálicas, todo era tranquilidad hasta poco después de la medianoche. Juanma, Almudena y el hijo de ambos, todos nacidos en Tenerife, cenaron en un ambiente de calma , como era habitual.

Varios vecinos de la barriada de Cabo Blanco intentaron ayudar a las víctimas pero fue imposible

Pero, poco antes de la una de la madrugada, la violencia de él se desató contra sus familiares. Cogió un machete de 60 centímetros de largo, con una hoja muy afilada, y asestó cortes de extrema gravedad al hijo y a su pareja. Algunos testigos relataron que el menor también sufrió amputaciones en sus manos. Pero las lesiones que fueron letales en el pequeño se concentraron en el cráneo. En cuanto a Almudena, si se recupera, las heridas le provocarán una incapacidad física de por vida.

Un vecino del mismo portal escuchó los primeros gritos de desesperación de la mujer y se acercó a la puerta del domicilio. Ante la gravedad de la situación, también decidió pedir auxilio a otros ciudadanos, ya que se encuentra convaleciente de una operación que le impide actuar en ese tipo de situaciones. Decenas de personas que viven en ese y otros bloques del paseo Santa Eulalia salieron para saber qué pasaba.

Al lugar acudieron otros dos residentes de la zona, que se personaron armados con una patacabra para forzar la puerta del domicilio. Pero la cancela metálica que la precede estaba cerrada y no pudieron entrar. Sí observaron los violentos ataques de Juan Manuel a sus familiares. Describen la escena como dantesca, con gran cantidad de sangre y otros restos biológicos en algunas paredes y el suelo.

Los testigos alertaron a la Guardia Civil y a la Policía Local. Cuando los agentes rompieron la cancela, intentaron que el joven depusiera su actitud, pero mantuvo su violencia hacia ellos. Llegó a provocar un corte a un guardia civil en un brazo, junto al borde de su chaleco antibalas. Los funcionarios salieron corriendo por las escaleras hacia la calle. Al tener plena conciencia de que sus vidas corrían peligro, los agentes se dieron la vuelta y abrieron fuego contra el varón. Lo abatieron en el mismo paseo. En los vídeos que han trascendido se escuchan, al menos, tres disparos de pistola que generaron una gran alarma entre los residentes de la barriada.

Levantamiento del cadáver

El levantamiento del cadáver se llevó a cabo a las 5.30 horas. Después, los agentes de la Policía Judicial accedieron a la casa donde permanecía el cuerpo del niño. En los registros judiciales no consta antecedente alguno de denuncias contra el hombre por violencia machista, según informó la Oficina de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), ni siquiera tenía antecedentes penales.

Las diligencias del caso las lleva la Plaza número 1 de la Sección de Instrucción de Arona. Este órgano se inhibirá en favor de la Plaza de Violencia sobre la Mujer por el asesinato del menor y las lesiones graves de la mujer, mientras que seguirá con la instrucción del caso por la muerte a tiros del varón. La responsabilidad penal del presunto asesino quedó extinguida con su fallecimiento a tiros en plena vía.

La escena era dantesca: el menor sufrió brutales cortes en el cráneo y los brazos

Almudena continuaba anoche ingresada en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria. El personal médico mantenía una actitud prudente, pero no contemplaba una situación crítica para su vida. Fue sometida a intervenciones quirúrgicas de urgencia.

El guardia civil herido necesitó una operación de cirugía menor y está fuera de peligro, según confirmaron fuentes del Instituto Armado y el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana. Los vecinos nunca habían imaginado que Juanma fuera capaz de acabar con la vida de su propio hijo, de intentar hacerlo con su pareja y de atacar a un guardia civil.

Varios residentes de esta zona de Cabo Blanco ofrecieron la misma versión. Nunca habían escuchado peleas ni enfrentamientos en la familia. Y, además, refieren que era un padre cariñoso con el pequeño. La Unidad Orgánica de la Policía Judicial (UOPJ) trata de aclarar por qué el hombre acabó con la vida del menor y no mató a su mujer, ya que dispuso de tiempo suficiente desde que los dos vecinos que le hicieron frente salieron del domicilio y llegaron los agentes de los cuerpos de seguridad.

Los resultados de la autopsia en el Instituto de Medicina Legal y, sobre todo, el informe del Instituto Nacional de Toxicología determinarán si el varón había consumido o no algún tipo de sustancia estupefaciente.

Durante la tarde de de este viernes, agentes del Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial de la Guardia Civil realizaron la inspección técnico-ocular y el informe fotográfico de la vivienda donde ocurrió la tragedia. Esa labor intentará determinar, entre otras cosas, cómo se sucedieron los hechos desde la perspectiva cronológica y la evolución por la vivienda del autor y las víctimas.

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