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Vecinos de Los Realejos lamentan la pérdida del drago centenario y recogen restos del árbol histórico

Los realejeros acuden a la zona de San Francisco donde cayó el árbol de más de 200 años para llevarse hojas con las que recordar un ejemplar emblemático de este municipio del norte de la Isla

La primera mañana realejera tras la caída del drago de San Francisco

Arturo Jiménez

Santa Cruz de Tenerife

Los vecinos se despertaron este jueves 5 de marzo con la tristeza de la pérdida del árbol más simbólico del municipio tinerfeño de Los Realejos: el drago centenario de San Francisco. Una peregrinación se montó de forma espontánea desde primera hora de la mañana.

El objetivo: llevarse una hoja o cualquier resto del árbol de más de 200 años y 17 metros de altura que se desplomó la noche de este miércoles sobre un muro y varios vehículos que se encontraban aparcados en el entorno del cementerio, en Realejo Bajo.

Es tal la importancia que se ha dado a esta sensible pérdida que el alcalde de Los Realejos, Adolfo González, ha suspendido unas vacaciones y la mañana de este jueves se encontraba en la zona del barrio de San Francisco en el que cayó el drago coordinando las tareas de recogida de las ramas de este histórico ejemplar vegetal y de seguridad, pues la zona se mantiene acordonada desde la noche del miércoles.

El balance definitivo la confirma el propio Adolfo González desde el lugar de los hechos: ningún herido, siete coches dañados (seis de ellos con importantes desperfectos) y parte de un muro perimetral derribado al caer encima el drago de San Francisco.

Personal del Centro de Recuperación La Tahonilla ha recogido esquejes del árbol para ver si se pueden obtener 'hijos' del drago de San Francisco, que se encuentra protegido al estar dentro del Bien de Interés Cultural (BIC) del conjunto histórico del Realejo Bajo.

Debido a su protección como árbol monumental, las tareas de recogida de los restos van a ser más lentas que si se tratara de un árbol no catalogado. Personal de Sanidad Vegetal del Gobierno de Canarias y de Patrimonio del Cabildo de Tenerife están supervisando las tareas de retirada de restos y estudiante qué ha podido ocurrir para que el drago se viniera abajo.

La principal hipótesis relaciona el desplome con las intensas lluvias caídas desde otoño en Tenerife, las últimas provocadas por la borrasca Regina. La acumulación de agua pudo afectar a la fijación de las raíces, por lo que llegó el momento en que el ejemplar histórico perdió sustentación y se cayó hacia un muro y el aparcamiento del barrio de San Francisco, que se encuentra justo al lado del cementerio del mismo nombre, donde se encontraba el árbol.

En cualquier caso, el alcalde de Los Realejos aclaró que se ha abierto una investigación para saber cuál es el motivo. En principio, se descartan patologías no tratadas pues el árbol ha sido analizado en múltiples ocasiones sin que se encontraran problemas en su estructura.

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