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Expulsado de un crucero en Canarias tras confundir una infección que le contagiaron sus gatos con viruela del mono

El viajero, que había contraído la infección cutánea de sus gatos, fue aislado en un hospital tras sospecharse que tenía Mpox mientras estaba de viaje por las Islas

James Scott

James Scott / T.S.

Diego R. Moreno

Diego R. Moreno

Las Palmas de Gran Canaria

Lo que debía ser unas vacaciones por las Islas Canarias terminó convirtiéndose en una experiencia incómoda y costosa para un turista británico después de que una infección cutánea común fuera confundida con Mpox, conocida popularmente como viruela del mono.

El protagonista del incidente es James Scott, un trabajador de mantenimiento hospitalario de Nottingham, que fue apartado temporalmente de un crucero tras sospecharse que presentaba síntomas de una enfermedad contagiosa. Sin embargo, posteriormente se comprobó que las lesiones en su piel se debían a tiña, una infección por hongos que había contraído de sus gatitos recién adoptados, según ha informado The Sun.

El malentendido provocó que el pasajero tuviera que abandonar el barco y permanecer en cuarentena durante dos días en un hospital, antes de poder reincorporarse al viaje tras desplazarse a Fuerteventura.

Scott, de 53 años, había reservado junto a su pareja un crucero por el archipiélago canario, con un coste aproximado de 2.500 libras (cerca de 3.000 euros).

Antes de iniciar el viaje ya estaba en tratamiento médico por la infección cutánea. Su médico de cabecera le había prescrito medicación oral contra la tiña y le había entregado un documento explicando el tratamiento que estaba siguiendo.

Con esa información, el turista decidió continuar con el viaje y contactó con la compañía de cruceros un día antes de la salida para informar de su situación.

Según su relato, también preguntó si existía la posibilidad de posponer el viaje unas semanas, hasta que la infección estuviera completamente curada. Sin embargo, afirma que la compañía le comunicó que debía embarcar en la fecha prevista o perder el dinero del viaje.

El vuelo a Tenerife agravó los síntomas

El viaje comenzó con un vuelo hacia Tenerife, una de las principales puertas de entrada turística al archipiélago. Durante el trayecto ocurrió algo inesperado.

Según explicó el propio Scott, la presión en cabina durante el vuelo provocó que las ampollas de su piel comenzaran a supurar, lo que empeoró el aspecto de las lesiones.

Horas después de embarcar en el crucero, preocupado por el estado de su piel, decidió consultar al médico del barco para comprobar que todo estaba bajo control.

Esa visita médica fue el inicio de una cadena de acontecimientos que terminaría con su evacuación temporal del crucero.

Sospecha de Mpox a bordo del crucero

Tras examinar las lesiones cutáneas, el personal sanitario del barco consideró que existía la posibilidad de que se tratara de Mpox, una enfermedad viral que puede transmitirse por contacto cercano y que en los últimos años ha generado especial vigilancia sanitaria en viajes internacionales.

Ante la sospecha de una enfermedad potencialmente contagiosa, se activaron los protocolos sanitarios habituales en este tipo de situaciones.

Estos protocolos están diseñados para evitar posibles brotes a bordo, especialmente en entornos como los cruceros, donde miles de pasajeros comparten espacios cerrados durante varios días.

Como medida preventiva, Scott fue retirado del barco y trasladado a un hospital, donde permaneció en aislamiento durante aproximadamente 48 horas mientras se evaluaba su estado.

Tras las pruebas médicas realizadas en el hospital, los profesionales sanitarios confirmaron que no padecía Mpox, sino una infección por hongos conocida como tiña, una enfermedad cutánea relativamente común que puede transmitirse por contacto con animales infectados, especialmente gatos y perros.

En el caso de Scott, el origen estaba en dos gatitos que había adoptado recientemente, según explicó él mismo.

Aunque la infección puede provocar manchas, ampollas o irritación en la piel, no tiene relación con enfermedades virales como la viruela del mono.

Una vez descartado el riesgo de contagio grave, el turista recibió autorización para retomar su viaje.

Reincorporación al crucero en Fuerteventura

Tras abandonar el hospital, Scott tuvo que volar hasta Fuerteventura para reunirse nuevamente con el barco y continuar con el itinerario del crucero por Canarias.

Aunque finalmente pudo reincorporarse al viaje, el incidente dejó un importante impacto económico y personal.

El propio turista aseguró sentirse profundamente avergonzado por toda la situación, además de calcular que el episodio le supuso pérdidas económicas cercanas a las 5.000 libras entre gastos adicionales y complicaciones del viaje.

La versión del pasajero: “Una experiencia desastrosa”

Scott describió la experiencia como “un desastre de principio a fin”. Según su versión, había intentado actuar con transparencia desde el principio informando a la compañía de cruceros sobre su estado médico y aportando una nota del médico que confirmaba el tratamiento contra la tiña.

Su intención inicial era aplazar el viaje unas semanas, no cancelarlo, para evitar posibles problemas durante las vacaciones. Sin embargo, afirma que esa opción no fue aceptada.

El pasajero también explicó que nunca había vivido una situación similar y que el episodio resultó muy incómodo y embarazoso.

Por su parte, la compañía turística implicada señaló que se siguieron los protocolos sanitarios establecidos para garantizar la seguridad de los pasajeros y la tripulación.

Según indicaron, el viajero no disponía de un certificado oficial que confirmara que estaba en condiciones de volar, lo que en determinadas circunstancias puede ser necesario cuando existe una condición médica visible.

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