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Los vecinos de Schamann dicen adiós a Vicente, el alma de Zumilandia, tras morir apuñalado: «Era un hombre trabajador, dedicado a los suyos»

La Policía Nacional busca al autor o autores del crimen e investiga si apuñalaron a la víctima, de 70 años, para robarle el domingo por la noche

Flores para Vicente, el empresario apuñalado en Schamann

José Pérez Curbelo

Daniel Valle

Las Palmas de Gran Canaria

Vicente Reyes hacía años que había dejado de ser solo Vicente. No todas las personas que cada día pasaban por su bar conocían su apellido pero sí todas ponían nombre a «la sonrisa del pasillo de Pedro Infinito». Como un apéndice inseparable, Vicente era Vicente, el de Zumilandia. Así se llamaba su negocio, un establecimiento de restauración –con precios que recuerdan a otra época– situado en el pasadizo de Don Pedro Infinito, en el número 37 de esta calle de Schamann.

Vicente, el de Zumilandia, murió el lunes, medio día después de ser apuñalado cuando cerraba su establecimiento. La Policía Nacional busca al autor (o autores) del homicidio y trata de aclarar el móvil del crimen. Un robo es la principal hipótesis de la agresión.

La negra verja de Zumilandia acostumbraba a subirse poco después de salir el sol. El fin de semana, rozaba la madrugada cuando Vicente, de 70 años, salía de detrás de la barra y la bajaba. El negocio no tenía más de cuatro mesas en el interior y otro par en el pasillo.

Él las atendía desde hace décadas, después de que sus hermanos y él vendieran Supermercados Reyes –convertido ahora en una cadena de tiendas de alimentación–, en Lomo Apolinario, el barrio familiar. Quienes lo conocieron recuerdan que Zumilandia fue antes un cibercafé, también bajo las órdenes de Vicente, que fue adecuando el negocio a los nuevos tiempos. Ya no salió de allí.

El homicidio

El domingo, cuando se dirigía hacia su furgoneta tras abandonar el negocio, fue atacado. Recibió múltiples puñaladas. Pasaban un par de minutos de las 23.30 horas cuando el 112 recibió la primera llamada de alerta, después de que testigos localizaran al hombre inconsciente. A las 23.36 horas, la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria fue comisionada para desplazarse al lugar. Los primeros agentes en llegar hallaron a Vicente inconsciente, en parada cardiorrespiratoria a consecuencia de las cuchilladas.

Estaba en el interior de su vehículo, en la confluencia con la calle Zaragoza. Los primeros datos de la investigación apuntan a que Vicente fue atacado en la calle, posiblemente con el objetivo de robarle, y logró alcanzar su vehículo puede que con el objetivo de refugiarse o pedir ayuda. Sanitarios del Servicio de Urgencias Canario (SUC) lograron revertir el paro cardiaco y lo trasladaron en estado crítico al Hospital Doctor Negrín. Allí murió el lunes por la tarde.

El grupo de Policía Judicial de la comisaría de Centro de la Policía Nacional ha asumido la investigación del homicidio. Los agentes revisan cámaras de seguridad de la zona y toman declaración a posibles testigos en busca de respuestas. Lo principal es localizar al autor o autores del crimen.

Sorpresa e indignación por el crimen

Tanto en el pasillo de Don Pedro Infinito como en Lomo Apolinario la noticia de la muerte derivó en sorpresa, indignación e incredulidad. Frente a Zumilandia, clientes y vecinos colocaban ramos de flores en una suerte de homenaje. A solo unos metros, en otros establecimientos, los asiduos al lugar jugaban al dominó. La actividad no se paró en el callejón, pero el ambiente habitual de jolgorio se tornó en una calma tensa. Los vecinos pedían respuestas. ¿Quién ha podido hacer esto? Era la pregunta más escuchada.

«Ha muerto un hombre bueno», dijo uno de sus conocidos. «Vicente era una buena persona, trabajador, no entiendo cómo alguien puede hacer eso a una persona mayor», añadieron. «Era un hombre dedicado a su trabajo, a los suyos, con una vida completamente normal», subrayaron, al tiempo que demandaron «que caiga todo el peso de la ley» sobre la persona que lo mató.

Darias y la seguridad

Tras conocerse el deceso, Carolina Darias recalcó que, pese a sucesos de esta índole, Las Palmas de Gran Canaria «sigue siendo una de las ciudades con los índices de criminalidad más bajos de España». «Somos una ciudad segura, eso no significa que no haya incidencias penales, lamentablemente», remarcó la alcaldesa.

Lo cierto es que el de Vicente fue el tercer apuñalamiento en menos de 72 horas en la capital grancanaria; el único, eso sí, mortal. Desde el sindicato CSIF aseguran que «las intervenciones han ido en aumento» y reclaman que los doten con táser para poder hacer frente a estos incidentes.

Este martes por la tarde, a solo unos metros de Zumilandia, otro altercado sacudió el barrio de Schamann. Una disputa entre dos conocidos, uno de ellos vendedor de la ONCE, obligó a activar a la Policía Local y la Policía Nacional. El otro individuo portaba un arma blanca, y huyó del lugar (sin causar heridos) antes de que llegasen los agentes.

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