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La tragedia de una turista británica que murió tras una ola inesperada en Canarias

Rose Buck, de 56 años, disfrutaba de unas vacaciones en Costa Adeje cuando una ola la lanzó contra las rocas mientras nadaba. Su hija recuerda ahora a una mujer “querida por todos”

La tragedia de una turista británica que murió tras una ola inesperada en Canarias

La tragedia de una turista británica que murió tras una ola inesperada en Canarias

Lo que debía ser una tranquila mañana de vacaciones en Tenerife terminó convirtiéndose en una tragedia para una familia británica. Rose Buck, una mujer de 56 años, falleció días después de sufrir un grave accidente mientras nadaba cerca de la costa en Costa Adeje, en el sur de la isla, según ha informado The Sun.

La turista se encontraba disfrutando de unos días de descanso con su familia cuando decidió acercarse al mar para darse un baño matinal. Según explicó posteriormente su hija, Rose era una nadadora experimentada y acostumbraba a entrar al agua siempre que tenía oportunidad durante sus viajes.

Aquella mañana, sin embargo, algo inesperado cambió el rumbo de lo que parecía un momento tranquilo.

Una ola repentina la lanzó contra las rocas

Según el relato de la familia, Rose se encontraba nadando en una zona conocida por sus aguas habitualmente tranquilas cuando una ola repentina la golpeó con fuerza y la lanzó contra las rocas cercanas.

El impacto la dejó inconsciente en el agua. Testigos que se encontraban en la zona se percataron de la situación y alertaron rápidamente a los socorristas. Cuando fue sacada del mar, la mujer había permanecido varios minutos bajo el agua. Varias personas intentaron reanimarla en la playa mientras llegaban los servicios de emergencia.

Posteriormente fue trasladada a un hospital de la isla, donde los médicos iniciaron una intensa lucha por salvar su vida. Durante los días posteriores al accidente, los médicos intentaron estabilizar su estado. La mujer había sufrido graves lesiones tras el golpe contra las rocas y había aspirado una gran cantidad de agua.

Los profesionales sanitarios trabajaron para controlar diferentes complicaciones, entre ellas hipotermia y afectación respiratoria provocadas por el tiempo que permaneció bajo el agua.

A pesar de los esfuerzos del equipo médico, el daño neurológico resultó demasiado grave. Finalmente, tras varios días de tratamiento, los médicos confirmaron que la recuperación no era posible. Rose Buck falleció en el hospital días después del accidente.

Una mujer querida por todos

Más allá de la tragedia, la familia ha querido recordar quién era Rose. Su hija Chantelle Buck-Forrest ha compartido el profundo dolor que atraviesan, pero también el enorme cariño que han recibido desde que ocurrió el accidente.

Según explica, su madre era una persona muy conocida y apreciada por quienes la rodeaban. Durante años trabajó como cartera, un empleo que la puso en contacto con muchas personas en su comunidad.

Tras su fallecimiento, mensajes de apoyo comenzaron a llegar desde distintos lugares. Amigos, vecinos e incluso personas que apenas la conocían han querido expresar su afecto hacia la familia. Para Chantelle, ese apoyo ha sido una de las pocas cosas que han ayudado a sobrellevar el dolor de la pérdida.

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