Suscríbete

Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El supuesto matricida de plaza de La Feria se enfrenta a 14 años de cárcel

El acusado, que es esquizofrénico, golpeó a su madre en la cabeza hasta causarle la muerte - La Fiscalía también pide que se le imponga cinco meses de cárcel por atentar contra un policía

Imagen de plaza de La Feria donde queda la vivienda en la que ocurrió el crimen José Carlos Guerra

La Fiscalía Provincial de Las Palmas solicita para el presunto matricida de plaza de La Feria 14 años y cinco meses de cárcel tras ser acusado del asesinato de su madre ocurrido durante la Noche Vieja de 2019 y de agredir a un agente. El ministerio público refleja en su escrito de conclusiones provisionales que la víctima, de 81 años, vivía con sus dos hijos, David B. y J. B., el primero es el acusado que padece de esquizofrenia, mientras que el otro tiene síndrome de Down con una minusvalía del 75%. La familia tenía contratadas a dos personas que les ayudaban con la limpieza del domicilio y el cuidado de los dos descendientes de la fallecida.

La joven que trabajaba durante la mañana se fue el 31 de diciembre de 2019 sobre las 15.00 horas y no se presentó al día siguiente, además, la de horario nocturno no acudió esa noche por la festividad y le tocaba reincorporarse el 6 de enero. Por tanto, la tesis que maneja la acusación pública es que entre las 21.00 y 23.00 horas de la Noche Vieja ocurrió el crimen. Todo empezó, según la Fiscalía, cuando el acusado se negaba a comer y a raíz de ello mantuvo una discusión con su progenitora en la parte alta de la vivienda donde se encontraba la habitación del procesado.

Seguidamente, se originó un forcejeo entre ambos, por lo que el investigado, «con ánimo de menoscabar la integridad física de su madre», la empujó por las escaleras. Una vez en el suelo y mientras la víctima le pedía auxilio, el acusado «aprovechó» el aturdimiento que sufría su madre a consecuencia de las heridas sufridas por la caída y la agarró de la cabeza por el cabello para después golpearla en múltiples ocasiones con el rodapié de madera de la escalera. También le propinó patadas en la cabeza hasta causarle la muerte «de forma inmediata» todo esto cuando la víctima se encontraba totalmente indefensa.

Tras acabar con la vida de su madre, el acusado convivió con su cadáver y permaneció en la vivienda junto a su hermano. El hombre no contestó las llamadas telefónicas ni abrió la puerta del domicilio hasta las 20.50 horas del 1 de enero cuando acudió la policía a la vivienda después de ser alertados por los familiares de la fallecida. Cuando los agentes llegaron, se encontraron con el procesado, quien intentó agredir a uno de los efectivos, por lo que cuando el funcionario con la intención de esquivar la agresión cogió al acusado por las manos y acto seguido cayeron ambos al suelo. En el transcurso se golpearon contra las paredes y contra el cuerpo de la víctima, lo que ocasionó que el agente recibiera un golpe en la cabeza al darse contra un piano que se encontraba en el primer piso de la vivienda.

Cuando los agentes procedían a contener a David B. se percataron de que éste tenía las manos manchadas con la sangre seca de su progenitora, además de presentar hematomas en las yemas de los dedos y heridas en ambas manos. Asimismo, la Fiscalía detalla que el procesado tuvo sufrió «una descompensación de su enfermedad esquizofrenia paranoide», por lo que sus facultades intelectivas y volitivas estaban completamente anuladas. Sin embargo, destaca que después de cometer los hechos «tuvo conciencia de la realidad» debido a que se quitó la ropa, la escondió en un armario, apagó las luces de la vivienda «para aparentar que no había nadie» en ella y se negó a abrirle a sus familiares que acudieron el día 1 de enero. Tampoco llamó a la policía ni a sus familiares pese a cruzarse con el cuerpo de su madre. Los agentes también encontraron mechones de pelo de la víctima en la habitación del acusado y en la escena del crimen, lo que «evidenció» la intensidad de los golpes.

Por ello, la Fiscalía solicita 14 años y cinco meses de cárcel por un delito de asesinato y otro de atentado (por agredir a un oficial) con la agravante de parentesco y la atenuante de eximente incompleta de alteración mental. Además, requiere que el acusado -que está en prisión provisional desde el 27 de febrero de 2020- sea internado en un centro médico psiquiátrico por el tiempo de la condena.

Compartir el artículo

stats