Suscríbete

Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribunales

La fiscal sostiene que la manada de Puerto Rico usó a la víctima como una «muñeca sexual»

La acusación pide entre nueve y 16 años de prisión | Los peritos explican que hallaron semen y restos orgánicos de los investigados en la ropa de la afectada

De izquierda a derecha, Mohamed H., Ibrahim Y., Ahmed A. y Brahim A., este martes durante el juicio en su contra.

La fiscal de Extranjería, Teseida García, sostuvo este martes, durante el juicio en contra de la manada marroquí de Puerto Rico (Mogán) que supuestamente violó a una turista danesa en Navidad de 2016, que fue «utilizada como una muñeca sexual». 

La vista oral comenzó con la testifical del que era novio de la turista. El hombre matizó que estuvieron bebiendo durante todo el día del 24 de diciembre de 2016 y se encontraban en un bar de un centro comercial cuando lo echaron del local. «Estuve sin verla unas tres o cinco horas», apuntó, a la vez que indicó que la buscó toda la madrugada pero no dio con ella hasta que la vio correr con los zapatos en la mano cuando ya era de día y mientras él buscaba un taxi. «Dentro del coche me dijo que la habían violado, estaba en shock y llorando», aseguró el testigo. Según este hombre, él le preguntó si quería denunciar o terminar de disfrutar las vacaciones, así que hablaron con el touroperador quien les expresó que lo mejor era que dieran parte a las autoridades.

Mientras, la víctima entre lagrimas contó que llegó a la Isla con quien era su ex ya que quedaron como buenos amigos. Al igual que el testigo, aseveró que ambos estuvieron consumiendo alcohol desde el 24 de diciembre de 2016, por lo que cuando era de madrugada ya estaba «intoxicada». «Yo recuerdo que estaba en un sitio oscuro, que alguien intentaba coger mis cosas y que me penetró. Yo intentaba correr y me intentó quitar el collar pero no lo logró», reveló a la vez que indicó que rememora que «fue una noche muy larga y que tenía miedo». «Intenté escapar por las escaleras, me gritaron algo pero no me acuerdo porque he hecho todo lo posible para olvidarlo», apostilló la danesa que aseguró recibir tratamiento psicológico a consecuencia de la presunta agresión que sufrió.

«Fue un momento muy triste para nosotros decirle que la habían abusado otros más porque ella perdió la conciencia», sostiene un policía

decoration

Por su parte, el agente de la Policía Judicial que instruyó el caso explicó que la afectada relató en su denuncia que estaba muy bebida y no recordaba nada, así que a través de las cámaras intentaron dar con el lugar donde pudieron ocurrir los hechos. «La detectamos a la una y pico de la mañana en los vídeos, su relato cuadraba con lo visionado. En un momento de la noche se ve a Mohamed H. que trabajaba esa noche en un local y le dio unas indicaciones. Ella dice que fue un solo varón en ese momento y que también intentó violarla otro», detalló, al tiempo que apuntó que «fue un momento muy triste para nosotros decirle que la habían abusado otros más porque ella perdió la conciencia». El agente afirmó que no tiene dudas de que los cuatro acusados son los que cometieron los hechos porque suelen estar en ese establecimiento y «uno de los policías los conocía a todos». «El novio salió a fumar y no lo dejaron entrar al local porque se acercaba la hora del cierre, con lo cual se puso a caminar y se perdió. Mohamed le dijo que la llevaría a donde estaba su pareja y me parece que concuerda lo que ella dice con las imágenes», aclaró el funcionario.

Los peritos desgranaron que se encontraron rastros de semen de dos de los investigados y de restos orgánicos de los otros dos en la ropa de la víctima que utilizó ese día y que fue analizada. Además, una de las expertas dilucidó que no habían rastros de lesiones en el examen efectuado a la perjudicada y que pudo deberse a que al estar semiincosciente no pudo «oponerse» a las agresiones.

Mohamed H., para el que la fiscal pide 12 años y nueve meses por agresión sexual y robo con violencia en grado de tentativa, declaró que trabajó esa noche en el centro comercial y que fue la víctima quien estuvo detrás de él. «Vino a mí porque le gusté, quería conocerme porque le parecía muy guapo. Bailamos, me tocó y me besó», manifestó, a la vez que agregó que no mantuvo relaciones sexuales con ella. También aseguró que ella se «inventó todo» y que él ha tenido la «oportunidad de estar con muchas mujeres y extranjeras también».

Ahmed A., a quien la fiscal acusa de un delito de abuso sexual y pide nueve años de cárcel, dijo que trabajaba en el centro comercial y negó mantener relaciones sexuales con la perjudicada porque él tiene novia. «Ella se dirigió a mí y me abrazó, me dijo algo y no le entendí porque no hablo inglés», relató. Mientras, Brahim A. indicó que la víctima se le acercó, le abrazó y besó en el cuello. «Ella me ofreció tener relaciones sexuales y le dije que en el centro comercial no lo haría, así que me hizo una felación que yo acepté porque me lo pidió», alegó, a la vez que sostuvo que no le hacía falta «hacer esas cosas» porque tiene «amigas canarias e inglesas». Sin embargo, su semen fue hallado en las prendas íntimas de la afectada.

Ibrahim Y. apostilló que su esperma estaba en la ropa de la víctima porque ella «me metió la mano y la gente se toca». A diferencia del resto, este acusado dijo que sí conocía a los demás pero que ellos no tenían «confianza» con él. La fiscal pide para estos dos últimos una condena de 16 años por un delito de abuso sexual y otro de cooperador necesario, ya que entiende que uno vigilaba mientras se intercambiaban para violarla.

Teseida García comparó a su vez este caso con el de la manada de Pamplona, el 7 de julio del mismo año, también defendió con contundencia que «no es justificación que ella estuvieses bebida o que abrazara a muchas personas porque estaba alegre y era Navidad». «Tenemos la convicción de que Mohamed avisó al resto a quienes se les ve en el vídeo haciendo gestos de haberla penetrado y de abrocharse los pantalones», reiteró, al tiempo que pidió que los acusados cumplan condena en España y que si se les concede el tercer grado sean expulsados del país, además de requerir la prisión provisional para estos. El juicio quedó visto para sentencia. 

Compartir el artículo

stats