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Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

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Tribunales

El TSJC ratifica la pena de 13 años y medio de cárcel para un hombre que violó a su hijastra en Arrecife

El condenado inició las agresiones sexuales cuando la niña contaba con diez años

El condenado, de espaldas, durante la primera sesión del juicio celebrado el pasado noviembre. LA VOZ DE LANZAROTE

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha ratificado la condena de 13 años, seis meses y un día de prisión para un hombre que abusó sexualmente de la hija de su pareja en Arrecife, Lanzarote.

Según el fallo, que respalda la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas, el condenado, de 45 años y natural de Gran Canaria, mantuvo una relación de pareja desde octubre de 2014 y hasta septiembre de 2018 con la madre de la víctima. De hecho, ambos tuvieron una hija en común nacida en 2015.

El encausado compartía espacio vital con las otras dos hijas de su pareja, una nacida en 2005 y la otra en 2007. A causa de la convivencia, según explica el fallo, el trato con las niñas "era continuado y frecuente", por lo que generó "una relación de ascendencia, confianza y autoridad" que utilizó el procesado para acercarse a la niña de mayor edad.

El Tribunal de la Audiencia Provincial determinó que el hombre "aprovechó" la ausencia de la progenitora de la pequeña para tener una "serie de encuentros privados" con la víctima y así "atentar contra la indemnidad sexual" de ella. Cuando la menor estaba camino a los 11 años, el acusado comenzó con los contactos de carácter sexual. Primero le realizó "tocamientos en las piernas y en la zona genital por encima de la ropa" para luego derivar en penetraciones anales y vaginales sin la utilización de preservativos y en más de dos ocasiones.

Esta situación se proyectó durante más de dos años y hasta que la víctima, que estaba próxima a cumplir 13 años, contó todo a su madre "al no poder aguantar ni soportar más esa situación de presión continua y al empezar a comprender lo que estaba pasando". La primera violación tuvo lugar, relata la sentencia, cuando la pequeña estaba en pijama en el dormitorio principal viendo televisión. El acusado se apareció en calzoncillos, se dirigió a ella, le quitó los pantalones y las bragas para seguidamente, ponerse encima de ella y penetrarla, a la vez que le tocaba los pechos.

En otra ocasión, cuando la pequeña tenía 12 años, el encausado penetró a la víctima cuando ella estaba en el baño -"donde solía ser requerida por el condenado para hacerle masajes"-. Antes de que la menor hablase con su progenitora, el condenado "presionó de manera reiterada" a la niña con expresiones como "si hablas y voy a la cárcel, a ti te van a meter a un internado" y "como le digas algo a tu madre, te voy a rajar la cabeza".

La menor presenta síntomas compatibles con un trastorno de estrés postraumático crónico fruto de las agresiones sexuales que ha sufrido por su padrastro. Finalmente, el TSJC resolvió rechazar el recurso de apelación presentado por la representación procesal del condenado en el que alegó, entre otras cosas, que no hubo violencia e intimidación. Y confirmó así, la pena de 13 años, seis meses y un día de prisión por un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años.

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