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Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

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Tribunales

Visto para sentencia el juicio por los abusos a una joven en una casa de acogida

La víctima declara que el yerno de su madre le realizó tocamientos e intentó violarla

El acusado de abusar de la hija de acogida de su suegra, este miércoles durante el juicio en su contra LP / DLP

Una joven denunció este miércoles ante el Tribunal de la Sección Primera de la Audiencia de Las Palmas que sufrió abusos por parte del yerno de su madre de acogida durante los años 2011 y 2012 en Mogán. Este miércoles se celebró el juicio contra R. O. H. a quien la Fiscalía acusa de cometer un delito de abuso sexual y otro de agresión en grado de tentativa respecto a una menor que era la hija de acogida de su suegra

La víctima fue la primera en declarar y dijo entre sollozos que ella tenía buena relación con el acusado ya que este «intentó acercarse a mí desde la amistad y me hacia entender que era una persona con la que podía hablar y desahogarme ya que en esa época me sentía sola». El primer abuso ocurrió un día en el que estaban jugando a «las peleas» y R. O. H. se acercó, según su testimonio, y le dio un «pico», una situación que, relató, le contó a su madre de acogida pero esta «le restó importancia». La víctima, que ya es mayor, relató que otro de los episodios ocurrió en la vivienda del procesado cuando la abuela de éste falleció y ella se quedó a cuidar de sus hijos (para ese momento tenía unos 11 años). «Él llego antes que mi hermana y yo estaba medio dormida en su habitación porque ahí estaba la cuna de la niña, empezó a tocarme en mis partes por encima del pijama mientras yo me hacia la dormida», reseñó, a la vez que detalló que el hombre cesó cuando ella simuló que se despertaba, con lo cual «se asustó y se fue».

El acusado niega los hechos y acusa a la niña de querer «hacer daño a la familia»

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La denunciante desgranó que solía dormir en casa del investigado y la que consideraba su hermana siempre que su progenitora de acogida se iba de vacaciones, momentos que eran aprovechados por su supuesto abusador para realizarle tocamientos de índole sexual e incluso intentar penetrarla. De hecho, narró que en el verano de 2014, un año después de contarle a su hermana los abusos que sufría por parte de su marido, éste intentó violarla y fue ahí cuando decidió denunciar. 

El acusado negó los hechos y aseguró que él «no quería» que la víctima «fuese a mi casa porque no me gustaba su educación para mis hijos» y que la joven lo usaba «para dañar a la familia». Por su parte, la madre de acogida de la perjudicada negó que la víctima se quedase a dormir en casa de su hija biológica y su yerno mientras estuvo bajo su tutela. También rechazó que la menor le contase que el procesado le había dado un beso en la boca. Además, al igual que el resto de la familia, acusó a la afectada de ser «una mentirosa». Extremos que no fueron observados por la psicóloga forense que atendió a la denunciante, quien si apreció «síntomas ansiosos depresivos, pero no en el sentido de manipulación; problemas de control de ira y conducta desafiante». La especialista apuntó además que la denunciante presentaba «una huella psicológica compatible con los hechos que describió».

La Fiscalía pidió 17 años de prisión por un delito continuado de abuso sexual y otro de agresión sexual en grado de tentativa y que indemnice a la víctima con 10.000 euros. La acusación particular se adhirió a lo requerido por el ministerio público pero exigió que la responsabilidad civil fuese de 30.000 euros. Mientras, la defensa pidió la libre absolución, por lo que el juicio quedó visto para sentencia.

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