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Caso Abierto - La Provincia - Diario de Las Palmas

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Tribunales

Un vecino de Gran Canaria admite que violó a su hijastra "solo una vez"

La Fiscalía rebaja de 12 a 11 años la petición de condena y la defensa se adhiere a esta solicitud

El acusado de abusar y violar a su hijastra, durante el juicio en su contra. LP / DLP

Un vecino de Gran Canaria admitió este martes que violó a su hijastra «solo una vez» en el juicio que se celebró en su contra ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas. El procesado, de 53 años, -del que no se dan datos para salvaguardar la identidad de la víctima- otorgó dos versiones diferentes ante el Tribunal. En primer lugar se negó a prestar declaración, sin embargo, a los minutos se arrepintió y aceptó responder a las preguntas de la Fiscalía. 

El hombre negó haber abusado y violado a la menor cuando ella tenía entre 11 y 13 años. También explicó que se casó con la progenitora de la víctima y que la niña les visitaba dos fines de semana al mes ya que estaba «internada», al tiempo que añadió que desconocía las razones por las que la pequeña le acusaba de estos hechos y, aseguró, que «nunca» había tenido problemas con ella ni con su madre.

Según el encausado, la menor dormía con él cuando «le daban ataques de ansiedad». En esta primera versión desgranó que la niña se caía de la cama y por eso se trasladaba a su habitación para dormir en «la parte de abajo» de la cama, mientras que su mujer descansaba en otra habitación con otros dos menores hermanos de la perjudicada. «Nunca la toqué, ni la penetré», sentenció, al tiempo que detalló que cuando la niña tenía esos «ataques» le daba una tila «para que se tranquilizara», así como que la madre de la niña era «testigo» de que no ocurrieron abusos y agresiones sexuales.

Su testimonio dio un giro tras un receso de varios minutos, ya que manifestó su deseo de prestar una nueva declaración y en esta oportunidad optó por admitir los hechos, a la vez que alegó que «sólo fue una vez».

Por otra parte, la educadora del centro de menores en donde se encuentra la niña declaró que la menor le confesó lo que estaba sufriendo. «Me dijo que tenía algo que contarme, que el día anterior notó que la madre no estaba bien con su pareja y sintió la fuerza para decir algo que llevaba guardado», relató la testigo. La mujer agregó que la víctima le manifestó su temor a que su progenitora sufriese daños psicológicos y físicos como ella. Según la educadora, la niña le recalcó «que ya no era virgen». «Yo le pregunte qué quería decirme con eso y me contestó que la pareja de su madre se acostaba con ella y le hacía lo mismo cada noche», manifestó la testigo.

La acusación pública detalló que entre 2018 y 2020 la menor acudía al domicilio del acusado en fines de semana alternos para convivir con su progenitora. El hombre «aprovechó» que ambos dormían en la misma habitación para penetrarla mientras su madre descansaba en otro dormitorio «con otro hijo suyo pequeño». La Fiscalía rebajó la petición de condena para el acusado de 12 a 11 años y un día de prisión por un delito continuado de abuso sexual a menor de 13 años tras la confesión y redujo la solicitud de indemnización de 20.000 a 14.000 euros. La defensa se adhirió a lo requerido por la acusación y así, el juicio quedó visto para sentencia.

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