Condenado a nueve años de prisión por intentar asesinar a otro tras una discusión en Canarias

El condenado tuvo una discusión con la víctima en una construcción abandonada, en la que vivían como okupas y que terminó clavándole un cuchillo

Imagen de archivo

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El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha ratificado la condena a nueve años de prisión por un delito de tentativa de asesinato a un hombre que acuchilló a otro con el que convivía como okupa en una obra abandonada en La Laguna en 2016.

La sentencia original, dictada por la sección quinta de la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife en diciembre de 2022, se ha confirmado, y el condenado ha visto desestimado su recurso.

El TSJC considera probado que el agresor y la víctima mantuvieron una discusión en la que intervinieron otras personas y la Policía. El agresor se alejó temporalmente de la obra y al regresar le pidió a la víctima que arrojara el palo y el cuchillo que sostenía y que se pelearan. A continuación, le roció el rostro con espray de pimienta y le apuñaló en el abdomen, huyendo del lugar inmediatamente después.

El condenado alegaba que no estuvo presente en la reyerta, como habían atestiguado sus familiares, y que sus amigos presenciaron los hechos pero no comparecieron en la vista oral para ratificar su versión. También señalaba que no se encontró ningún rastro de ADN en el cuchillo utilizado en la agresión.

El TSJC desestima el recurso y destaca la declaración de la víctima, que “conduce a formar la convicción que sustenta el relato de hechos probados”, y que la Sala “comparte plenamente”. El Tribunal da especial significación a la discusión previa a la agresión, que “opera como elemento corroborador” de la versión de la víctima, y que explica la agresión como una venganza por haber sido expulsados de la obra abandonada donde vivían como okupas junto con la víctima.

El Tribunal también destaca la manifestación de la víctima a los agentes de que el acusado había sido el agresor cuando existía riesgo vital, lo que “contribuye a reforzar” su versión. Además, dos testigos declararon que el acusado le había rociado con espray antes de apuñalarlo.

El TSJC resta importancia a la ausencia de rastros de ADN del acusado en el cuchillo y considera las declaraciones exculpatorias de los padres y el hermano del acusado “plagadas de contradicciones”.

Esta decisión judicial ratifica la condena del acusado y resalta la importancia de las declaraciones de la víctima y de los testigos presenciales en el juicio, a pesar de la falta de pruebas de ADN.