Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las Palmas de Gran Canaria

El juicio de ‘Aguas Roque Nublo’ se vuelve a aplazar al faltar un abogado

La vista se celebrará en diciembre, más de un año después de su primer señalamiento | Se juzga una presunta estafa procesal

Los acusados y sus abogados, durante la vista en la Audiencia Provincial en octubre pasado, tras la primera suspensión.

Los acusados y sus abogados, durante la vista en la Audiencia Provincial en octubre pasado, tras la primera suspensión. / LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

El juicio por presunta estafa procesal en la compraventa de la empresa Aguas Roque Nublo S. A. cuando se encontraba en proceso concursal volvió a suspenderse este miércoles por segunda vez debido a la incomparecencia de uno de los abogados de la acusación. De esta manera, la vista contra el exgerente de la compañía, Alejandro P. A., y uno de sus socios, Juan Ignacio R. A., sufrió un nuevo revés después de que en octubre se haya tenido que aplazar para poder analizar la Fiscalía la nueva prueba aportada por las defensas en ese acto. Ello ha generado alguna que otra ostensible molestia entre las personas que fueron llamadas a declarar como testigos, algunas de las cuales tuvieron que desplazarse desde la Península.

Esta segunda suspensión se debió a que uno de los abogados de la acusación particular -que ejercen tres personas jurídicas y físicas distintas- no se presentó ante el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas. Después de intentar contactar con él de varias formas, les comunicó que le era imposible poder trasladarse hasta sede judicial, por lo que se consumó el aplazamiento del proceso. Es el segundo que sufre.

La nueva fecha para celebrar la vista se señaló para los días 12, 13 y 14 de diciembre. Es decir, más de un año después del primer señalamiento para la causa, que tuvo lugar a finales de octubre del 2022.

Empresa pantalla

Según la acusación de la Fiscalía, el exgerente de Aguas Roque Nublo planeó comprar la mercantil, junto con el otro acusado, utilizando una empresa pantalla, H2O Canarias, S. L., con la que intentó que no se le relacionara con la operación. De esta manera, pudieron evitar la "derivación de la responsabilidad por las deudas de la concursada", que sumaba más de cuatro millones de euros en el momento de la operación.

Archivo - Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria

Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria / EUROPA PRESS - Archivo

El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Las Palmas de Gran Canaria autorizó en diciembre de 2015 la venta de la unidad productiva por Aguas Roque Nublo a la empresa pantalla de los acusados, que eran conocedores de que la misma "no sólo era el único bien con el que podría responderse de las cuantiosas deudas que sobre ella pesaban, sino que además era un bien de importante valor económico con cuya reventa podrían obtener pingües beneficios". Todo ello provocó perjuicio no solo a la compañía que estaba en proceso concursal, sino también a sus acreedores.

Para adquirir la empresa concursada, H2O Canarias, S. L. desembolsó la cantidad de 102.650,05 euros, diferente al comprometido en la oferta de compra, que ascendía a 1.130.000 euros. Apenas dos años después, la mercantil concede a Aguas de Teror, S. A. la opción de compra sobre la unidad productiva que había adquirido previamente, recibiendo en ese momento la cantidad de 295.000 euros. Tres meses después, se completa la venta, obteniendo H20 Canarias «cuantiosos beneficios», de más de 1,6 millones de euros.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents