El TSJC revoca una condena por violación en Gáldar al cuestionar la versión de la denunciante

La sentencia incluye el voto particular de una magistrada, que veía justificada la pena de la Audiencia Provincial de Las Palmas de nueve años de cárcel

El acusado, de espaldas, en el juicio celebrado este martes ante la Audiencia de Las Palmas.

El acusado, de espaldas, en el juicio celebrado este martes ante la Audiencia de Las Palmas. / B. M.

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha revocado una condena de nueve años de cárcel por violación impuesta por la Audiencia de Las Palmas al considerar que existen indicios en el caso que cuestionan la declaración de la denunciante, que era la única prueba de cargo. En este caso, la Audiencia declaró probado que, el procesado violó a la denunciante el día en que rompieron su relación y que, en concreto, la forzó vaginal y analmente.

Dos de los magistrados que conforman la Sala de lo Penal del TSJC, Juan Luis Lorenzo y Antonio Doreste, entienden que hay indicios en la causa que permiten dudar de que eso realmente ocurriera así, mientras que su compañera de tribunal, Carla Bellini, se aparta de su criterio y firma un voto particular en el que aboga por mantener la condena.

Partiendo de que no hay más testigos de lo que sucedió que la denunciante y el denunciado, Lorenzo y Doreste sostienen que la exploración médica de la mujer contiene una serie de conclusiones que les llevan a dudar de su relato incriminatorio.

Los magistrados creen que las conclusiones de la exploración médica les llevan a dudar del relato de la mujer

En particular, la ausencia de lesiones en el ano, que ambos consideran que se hubieran producido en una penetración forzada como la que describió la mujer durante el juicio.

Citan también que no presentó otro tipo de lesiones o hematomas y que los análisis de ADN no hallaron el rastro genético del acusado.

Voto particular

En cambio, la magistrada Carla Bellini subraya que a lo largo de todo el procedimiento la mujer ha sido constante al narrar lo que sucedió, sin incurrir en ningún momento en contradicciones.

Argumenta, además, que penetraciones como las que la denunciante dice haber sufrido el día en que rompió con el acusado no necesariamente tenían que haberle dejado lesiones, como esgrimen los otros dos magistrados.