Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tribunales

Uno de los acusados del crimen de Lanzarote admite que acuchilló a Juan en medio de un forcejeo

La defensa sostiene que se trata de un homicidio imprudente

El otro encausado alega que no salió del coche ni participó en la disputa

Tercera jornada del juicio por el crimen en un fumadero de droga en Lanzarote

Benyara Machinea

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Benyara Machinea

Benyara Machinea

Las Palmas de Gran Canaria

Rubén H. M., uno de los dos acusados de matar a Juan V. en un fumadero de droga de Arrecife (Lanzarote), admitió este miércoles en la tercera y última sesión del juicio que se sigue en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas que clavó el cuchillo a la víctima en medio de un forcejeo, pero afirmó que no tenía intención de matarlo. El otro acusado, Souffiane D., mantiene que solo estaba acompañando a su amigo para comprar droga y que no salió del vehículo en ningún momento, pese a que el hermano del fallecido y testigo directo del crimen lo reconoció.

El encausado Rubén H. M. solo quiso declarar sobre su participación en los hechos, pero no respondió a ninguna pregunta sobre Souffiane D. Según su versión, el uno de marzo de 2022 visitó dos veces la casa de la víctima Juan V. y de su hermano Benjamín. El acusado afirmó que en la primera ocasión fue a comprar cocaína por 50 euros, pero al cabo de unas horas se dio cuenta de que lo que le habían entregado era tiza y regresó al domicilio para reclamarles.

"En ningún momento fui con un cuchillo a la vivienda, fui a comprar cocaína", enfatizó el encausado. En el segundo encuentro, aseguró, mantuvieron una "discusión muy fuerte" entre él y los dos hermanos por la calidad de la droga. El acusado alegó que Juan V. fue quien lo amenazó a él con un cuchillo de grandes dimensiones -que según declararon los agentes tenía la hoja completamente oxidada- mientras estaba bastante alterado.

"Si quiero matar a una persona no voy mostrando mi cara, mi ropa y con mi coche a dos metros"

"Cogí un cuchillo de la mesa, forcejeamos un poco y le metí el cuchillo. Lo primero que hice fue sacarlo porque no quería clavárselo, declaró Rubén H. M. Su explicación de por qué el arma blanca se clavó en las costillas de la víctima y logró atravesar el pulmón y parte del corazón es que, con el balanceo de los cuerpos y con los dos forcejeando, se le clavó más.

Después, añadió el acusado, Benjamín V. logró intimidarlo al seguirle con un hacha vikinga en las manos y, al verse entre la espada y la pared, salió corriendo hasta su vehículo. "No fui a matarlo. Si quiero matar a una persona no voy mostrando mi cara, mi ropa y con mi coche aparcado a dos metros", remarcó. El fiscal Joaquín Manuel Bobillo pidió que le exhibieran el cuchillo que encontraron en el asiento del conductor de su vehículo, el cual según los peritos "es compatible" con las heridas que presentaba la víctima, pero insistió en que no fue el que utilizó en el momento del supuesto forcejeo.

"La cagué"

Sí que reconoció que quedó con su pareja esa noche y le dijo "la cagué" porque, según alegó, había tenido un percance en el fumadero del barrio de Maneje con la víctima y el hermano. Mientras estaban juntos le empezaron a llegar mensajes y llamadas de conocidos advirtiéndole de que había matado a Juan V. y él se asustó, aunque "no estaba seguro" de si había sido así porque no vio a la víctima en el suelo ni muerta.

El acusado explicó a su abogado, Vicente de León, que viene de una familia desestructurada porque tanto su padre como su madre tuvieron problemas de adicción a la heroína. Él mismo empezó a consumir cocaína entre los 15 y los 16 años y desarrolló una dependencia a las sustancias estupefacientes que le llevó a participar en programas de desintoxicación, aunque no llegó a completar ninguno. Los peritos judiciales no consideraron acreditado que en el momento de los hechos estuviera bajo el efecto de ningún tipo de droga.

Por su parte, Souffiane D. aseguró que conocía a Rubén H. M. porque eran amigos de la infancia, pero niega que tuviera nada que ver ni con Juan V. ni con su hermano Benjamín. "Estaba esperando en el coche, en el asiento del copiloto. Bajé a fumarme un cigarro hasta que salió Benjamín con el hacha corriendo y me metí en el coche", respondió a preguntas de su abogada, Aránzazu González.

El fiscal mantiene su petición de 17 años de cárcel para los dos acusados

Aunque algunos vecinos de la calle aseguraron que vieron a dos personas discutiendo con Benjamín, cada una con un cuchillo en la mano, Souffiane D. asegura que lo único que vio fue al hermano cuando salió de la casa con el hacha en la mano. Se considera a sí mismo "un inocente en prisión" y cree que fue "injustamente acusado" por el hermano de la víctima, Benjamín V., que declaró que fue él el primero en tocar la puerta para pedirle que le vendiera droga.

Sin embargo, las explicaciones de ambos no convencieron al fiscal, que mantuvo su petición de 17 años de cárcel al considerar que son coautores de un delito de homicidio y de daños y amenazas. El abogado de Rubén H. M. sostiene que los hechos son constitutivos de un homicidio imprudente y pide la pena mínima de cinco años de cárcel, mientras que la letrada de Souffiane reclama la libre absolución de su cliente. El jurado popular emitirá su veredicto en las próximas horas.

Tracking Pixel Contents