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El juzgado ordena al exjugador de la UD Las Palmas Sergio Araujo devolver la vivienda a su expareja y le impone una orden de alejamiento

El exfutbolista ordenó a su hermana y a una amiga que ocuparan la vivienda familiar y metieran en bolsas de basura los enseres de su novia y su hija menor de edad

Sergio Araujo, durante su etapa como jugador de la UD Las Palmas.

Sergio Araujo, durante su etapa como jugador de la UD Las Palmas. / LP

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Las Palmas de Gran Canaria

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria ha impuesto una orden de alejamiento de 500 metros al exjugador de la UD Las Palmas Sergio Araujo sobre su expareja y ha obligado a que le devuelva el domicilio familiar a ella y a su hija tras una denuncia por presuntos delitos relacionados con violencia de género y la ocupación de una vivienda familiar.

Los hechos se remontan al 17 de junio, día en el que el exfutbolista solicitó a su hermana y a una amiga que ocuparan el domicilio familiar, en la zona de Mesa y López, y que pusieran todos los enseres de su expareja y de su hija menor de edad en bolsas de basura. El auto recoge que Araujo mandó un WhatsApp a su expareja en el que le dice: "En la puerta de la casa de tu madre dejé las cosas". Los hechos los reconocieron las dos investigadas, que en sede judicial declararon que ocuparon la vivienda por orden de su hermano.

A la confesión de ellas se unen declaraciones de testigos, que aseguraron que la denunciante y la niña vivían en el edificio y que vieron cómo las allegadas a Araujo sacaban bolsas y maletas del inmueble.

La jueza destaca también la actitud del acusado. "Ha faltado a la verdad o ha puesto excusas muy tontas a las preguntas que se les ha formulado", dice María Auxiliadora Díaz Velázquez, titular de la plaza número 2 del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria. Araujo reconoció que su hija y su expareja estuvieron viviendo en el domicilio y que él le dijo a su hermana y su amiga que ocuparan la casa y sacaran los enseres de las víctimas. Pero se quiso amparar -recoge la jueza- en el hecho de que le había dicho a la exnovia que quería vender la casa.

Una supuesta venta

Araujo reconoció de forma voluntaria que le ofreció 11.000 euros a su exnovia para que se fueran, "cantidad irrisoria para al valor del inmueble", especifica la jueza. "Su letrada lo intentó corregir con que la cantidad ofertada era 220.000 euros".

En sede judicial, el exfutbolista también declaró que quería vender el piso desde febrero, pero a día de hoy continúa sin estar en venta, un hecho de lo que él culpó a su expareja. "Me pregunto, si tiene tanta necesidad de venta, ¿por qué no lo ha puesto en venta desde que su hermana y otra persona lo ocuparon? Tanta prisa y necesidad no hay", destaca la jueza: "Considero que lo que ha existido es una voluntad férrea por parte del investigado, sin ningún tipo de pudor, de echar a la denunciante y a su hija menor de edad del domicilio familiar".

La víctima y la niña tuvieron que regresar a casa de su madre. Como consecuencia de estos hechos, la denunciante ha recaído en estrés. La joven expuso que la casa es muy estrecha y que conviven con su abuelo, un niño acogido, sus dos padres, su primo, ella y su hija. "No tienen sitio para dormir y a veces duerme en la cama o en un sillón."

"Tomarse el derecho de desalojar a su expareja y a su hija del que fue el domicilio familiar durante años es una conducta que no puede permitirse en una sociedad democrática", especifica la jueza.

Por ello, la magistrada, que investiga a Araujo por coacciones, atribuye la guardia y custodia de la hija menor a su madre de forma exclusiva, y le otorga el domicilio familiar y los enseres que se encuentran en el interior. La jueza pide que la hermana de Araujo recoja ya este viernes objetos personales y abandone el domicilio, entregando las llaves. Avisa que si no lo hace puede incurrir en un delito de desobediencia judicial.

La magistrada acuerda como medidas de carácter penal la prohibición a Araujo de aproximarse a menos de 500 metros de su expareja y la prohibición de comunicarse directa o indirectamente con ella.

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