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Entrevista. Presidente de la Sociedad de Cultura y Recreo La Fraternidad

Salvador Ramón: "Para que La Fraternidad dure otros 30 años es necesario invertir 2,5 millones"

El presidente repasa la situación financiera de esta emblemática entidad de San Gregorio, que califica de asfixiante

Ramón Santana, presidente de La Fraternidad.

Ramón Santana, presidente de La Fraternidad. YAIZA SOCORRO

¿Cuál es la situación actual de La Fraternidad?

La situación actual de La Fraternidad viene siendo la misma o parecida a la que estaba cuando nos encontramos. Nos encontramos con una deuda importante, en torno a los 302.000 euros, aproximadamente. La partida más importante es la deuda que tenemos por el crédito, la deuda que tenemos con el Ayuntamiento, en concepto de IBI y la otra más importante es con el personal, que actualmente ya no forma parte de la plantilla, puesto que en octubre con la situación que atravesamos tuvimos que proceder a realizar los despidos objetivos de los mismos, lo cual, para nada nos resultó grato. No tenemos capacidad para más, estaban malcobrando. Cuando tienes una entidad con ingresos exiguos y salidas muy grandes se va minando la economía de la entidad, aparte de la pérdida de masa social. Es una entidad que llegó a tener del orden de 3.000 a 3.500 socios, pero con la última revisión que hemos hecho, a falta de terminar de perfilarla, nos vamos a quedar sobre los 900 socios, de los cuales unos 200 son socios de honor que no pagan su cuota. El resto de los socios, hay muchos que deben la cuota de años anteriores.

¿Qué soluciones se plantean para paliar esta situación?

Lo principal que estamos cumpliendo es el pago del crédito, pues si no hacemos frente al mismo se quedarían con las instalaciones de la entidad. Luego al renegociar la deuda con la Seguridad Social, hemos conseguido un pago aplazado. Además tenemos que pagar el agua, la luz, el teléfono, el ascensor, que son básicos para poder mantener esto activo e intentar las mejoras. La falta de recursos económicos esperamos que con las medidas que estamos tomando se palíen o consigamos mejorarla a medio o largo plazo, porque a corto plazo es imposible salvo que desde las administraciones públicas se impliquen con la entidad, además de las privadas. Una posibilidad es que lo hagan por mecenazgo, que con el cambio de estatutos que está en marcha pretendemos crear la figura del socio benefactor (aquel que hace donación), que esté en la junta directiva, con derecho a voz, pero no a voto.

¿Qué medidas se están aplicando ahora?

Lo principal es cortar la sangría económica. Empezamos con el personal, una medida que no queríamos tomarla, pero era necesaria, porque si no tenemos para pagar no tiene sentido dejarles en la incertidumbre de si podían cobrar este mes o no. Luego estamos buscando nuevas entradas, tenemos el hándicap con la cafetería, que ha dejado de abonarnos las cuotas de alquiler desde octubre de 2014, además de la deuda anterior a esa fecha, con el cual tenemos un procedimiento de desahucio pendiente del juzgado. Era una fuente de ingresos, que al carecer de ella, nos asfixia cada vez más debido a la precariedad económica que tenemos. Además tenemos el hándicap de la obra que ha realizado sin autorización de la junta directiva ni de la asamblea, que es la soberana de esta entidad.

¿Qué han decidido hacer?

Sobre esta obra se han presentado desde 2013 diferentes escritos-denuncias en el Ayuntamiento de Telde, a las cuales se les ha hecho caso omiso, puesto que como ejemplo, ha modificado la fachada sin una autorización y eso es una obra mayor y lo que solicitó - sin autorización por esta entidad - es permiso de obra menor. Por parte del Ayuntamiento, desde el responsable de Urbanismo, observamos una dejadez en el cumplimiento de la normativa legal, puesto que desde que se le ha comunicado al Ayuntamiento las anomalías desde hace más de un año desde el área de Urbanismo no han contestado ni han actuado con la diligencia debida, ante lo cual nos veremos obligados a reclamar judicialmente los daños y perjuicios y las responsabilidades jurídico penales que correspondan a cada cual, porque entendemos que esa dejadez nos está causando un grave deterioro económico y de nuestra imagen, que repercute en la buena imagen que debe tener esta entidad ante la sociedad teldense.

Habla de entradas exiguas y salidas muy grandes.

Las entradas son las cuotas de los socios, que son 10 euros de cuota mensual y para los socios de honor que han decidido hacerlo pagan la mitad de la cuota, cinco euros, y algunos han decidido seguir pagando la cuota íntegra. Recordar a los socios que no disponemos de personal para cobrar las cuotas externas y que por favor pasen por la entidad para abonar las mismas o domiciliar el recibo para buscar la fórmula de que puedan abonar las cuotas. Si se quieren incorporar más socios, está abierto el plazo con una cuota de entrada simbólica de 40 euros y los antiguos socios que se quieran reincorporar, pueden volver abonando tres cuotas. Debería ser la máxima entrada de la entidad y también la cafetería. Recibimos una donación mensual por los bailes, por pilates y por la cubierta. En cuanto a las salidas, en luz, telefonía, ascensores, personal -actualmente en unos 1.000 euros-, rebaja sustancial en comparación a los 8.000 que representaban, pero el gasto más alto es el crédito, que son unos 4.600 euros trimestrales. También el día a día, con el mantenimiento de las instalaciones y la limpieza. La deuda con acreedores está en torno a los 24.000 euros. Lo más destacable es que esta sociedad es una entidad sin ánimo de lucro, y como tal está exenta del IBI. Exención que no se había solicitado desde que la ley que data del 2002 lo permitía, hasta que lo hicimos en 2014, pero no se consigue con beneficios anteriores. Si se hubiera hecho antes, los créditos igual no se hubieran tenido que pedir porque se hizo para afrontar los pagos del IBI en su mayor parte.

¿Qué número de socios debería tener La Fraternidad para conseguir ingresos que equilibren las cuentas?

La Fraternidad tiene un límite de masa social, que está en torno a los 4.500 socios, pero la ideal para funcionar sería los 2.500 socios. Contamos con un hándicap muy importante para ofrecer servicios, que es la obsolescencia de este edificio por la falta de mantenimiento durante tantos años, el cual estamos intentando que tanto desde las entidades privadas como de las públicas el apoyo para mejorar el estado de las instalaciones y modernizarlas. Si haces una reforma en profundidad para que dure otros 30 ó 40 años se puede ir tranquilamente a los 2,5 millones, según nos han dicho los arquitectos con los que hemos hablado de forma orientativa. Lo ideal es dejar diseñadas y cuantificadas las reformas y hacerlas cuando la disponibilidad económica lo permita, que ahora mismo es nula.

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