Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Cristo a los pies de Telde

Cientos de personas llenan la basílica de San Juan para participar en la misa y la bajada de la imagen sagrada del siglo XVI

Los mayordomos bajan al Cristo de Telde desde la hornacina y el claretiano Vicente Cuadrado de verde.

Los mayordomos bajan al Cristo de Telde desde la hornacina y el claretiano Vicente Cuadrado de verde. QUIQUE CURBELO

La basílica de San Juan de Telde volvió a hacerse pequeña para los cientos de devotos que participaron en el emotivo descenso del Santo Cristo desde la hornacina hasta el trono. Tras la eucaristía solemne, presidida por el claretiano párroco de Nuestra Señora de La Paz de Las Rehoyas Vicente Cuadrado, el párroco José María Cabrera, los sacerdotes Eugenio Martel y Salvador Santana, los presentes todos de pie contemplaron cómo la imagen más venerada del municipio bajaba para acercarse hasta el 22 de septiembre a sus fieles.

Antes de la bajada, el párroco José María Cabrera explicó el cartel de las fiestas de este año en el que en el que resalta la imagen del Cristo de Telde en medio de un mar crispado con color verde en el pie del madero y unas orquídeas, para mostrar que "lo que es imposible -crecer unas flores en el mar- es posible para Dios que nos salva. Hay esperanza de hacer un mundo nuevo y mejor".

A continuación, el sacerdote José María Cabrera invitó a los fieles a recitar la oración En la cruz está la vida de Santa Teresa de Jesús, coincidiendo con el quinto centenario de su nacimiento, proclamando todos de pie: "En la cruz está la vida/ y el consuelo/ y ella solo es el camino/ para el cielo./ En la cruz está el Señor/ del cielo y tierra, y el gozar de mucha paz,/ aunque haya guerra./ Todos los males destierra en este suelo/, y ella sola es el camino/ para el cielo.

"De la cruz dice la Esposa/ a su Querido,/ que en una palma preciosa/ donde ha subido/ y su fruto le ha sabido/ a Dios del cielo,/ y ella es el camino/ para el cielo./ Es una oliva preciosa/ la santa cruz/ que con su aceite nos unta/ y nos da luz./ Alma mía, toma la cruz/ con gran consuelo, que ella sola es el camino/ para el cielo"./

Finalizada la oración, el párroco invitó a contemplar la bajada, aunque en el templo se produjo un susto al ver cómo el cura casi se cae tras un tropiezo al dirigirse al altar. Enramada con más de un centenar de anturios rojos, la peregrinación de la obra del siglo XVI desencadenó una catarsis de aplausos y elogios entre los devotos que abarrotaron la basílica menor de San Juan. En la bajada de la imagen participaron los hermanos Francisco, José y Jesús Santana, Fernando González, Javier Sosa, Francisco Rivero, Juan Marrero y Evaristo Guzmán, que estuvieron coordinador por el sacristán Juan José Santana Quintana.

Los mayordomos descolgaron con cuidado y esmero a la imagen de origen mexicano de su morada habitual, acompañados de frecuentes aplausos de los devotos. Con ayuda de cuerdas y dos escaleras, al puro estilo tradicional, el grupo protagonizó un descenso magistral, en el que dos de ellos se encargaron de sacar al Cristo de su hornacina y el resto de bajarlo lentamente hasta el presbiterio.

Ya en suelo firme y arropado por varios sacerdotes, el Alcalde Perpetuo de Telde se desplazó por encima de las cabezas de los asistentes durante algunos minutos al ritmo del salmo Ante la imagen del Santo Cristo y varios Viva el Santo Cristo de Telde, que se gritaba con aplausos unísonos desde el atrio de la entrada del templo y se propagaba con intensidad hasta el altar en forma de honda emotiva y hasta la carretera de la basílica, ya que hasta ella llegaba la cola para ver la imagen.

La imagen se instaló en el interior del trono móvil, una urna de cristal que deja al descubierto el pie de la cruz para que los creyentes puedan palparla a la vez que recitan sus plegarias. Una cola de devotos, armados de rosarios, estampas y besos aguardaban en la cola, que alcanzó los exteriores del edificio, en la plaza de San Juan.

Despejado de la multitud de asistentes, la basílica cerró sus puertas sobre las 22.00 horas. Momento en el que el sacristán limpió meticulosamente las posibles huellas impresas en la imagen y en el que un grupo de voluntarios le sacaron brillo a la cruz plateada de la imagen para colocarla posteriormente en el trono procesional.

Novenario

La basílica de Telde, en la que se celebrarán misas diarias a las 7.30, 12.00 y 19.30 horas hasta la subida del 22 de septiembre, celebrará un novenario a las 19.30 horas desde hoy hasta el 20 de septiembre, que estará presidido por los sacerdotes José Antonio Socorro, Juan Santiago Quintana, Antonio Fernández, Benjamín Ramírez y José María Cabrera. La festividad será mañana lunes.

Para el párroco de San Juan, "la fiesta del Cristo y el novenario es una misión popular para toda la isla de Gran Canaria, ya que esta es solo una fiesta religiosa en la que participan creyentes de toda la Isla". "El Cristo atrae a mucha gente y para muchos, como para mí mismo, son como unos ejercicios espirituales intensos que me duran diez días. Los novenarios son los mejores ejercicios que realizo en todo el año", añadió José María Cabrera, invitando a todos a participar en las charlas.

Compartir el artículo

stats