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Araguaney, el árbol de la música

Su último trabajo incluye influencia latinoamericana y arreglos musicales de otros artistas

La parranda Araguaney en una de sus actuaciones con el árbol que les pone nombre, como decorado, hecho por uno de sus miembros.

La parranda Araguaney en una de sus actuaciones con el árbol que les pone nombre, como decorado, hecho por uno de sus miembros. LP/DLP

"Araguaney es el nombre de un árbol de flores amarillas típico de Venezuela, la que nosotros consideramos la octava isla". Tanto José Suárez, presidente del grupo musical, como Salvador Santana, presidente del mismo, sienten el honor de formar parte de las raíces de este árbol musical, que empezó con escasas ramas y hoy se ha convertido en un referente alto, fuerte y frondoso que ilumina los ojos de su público con el amarillo de la gran cantidad de flores que representan a cada uno de sus miembros.

El grupo Araguaney, "bien escrito" como piden su director y presidente, comenzó como una banda informal de amigos que buscaban la música como medio de diversión y hoy, además de divertirse con lo que hacen, lo han transformado en una de las mejores agrupaciones folclóricas de la Isla. José Suárez, que lleva "media vida" en la parranda, asegura que es un orgullo como ha crecido profesionalmente con "grandes músicos" pero, sobre todo, "con grandes personas".

Un mix de música canaria y latinoamericana es la base fundamental de las canciones del grupo. Además, Suárez explica que se han "abierto a hacer arreglos musicales de temas de otros artistas reconocidos", lo que les ha dado "un saltito de calidad".

Y más calidad les ha aportado el último espectáculo que han ofrecido en los teatros José Ramón Jiménez y Guiniguada. Salvador y José comentan que ha sido "un gran éxito" donde "grandes profesionales del sector nos han felicitado". La actuación ofreció al público una nueva fórmula que mezcla música, teatro y danza con representación de juglares, "con el fin de que no solo vayan a escucharnos, sino que tanto el oído como la vista estén pendientes en el escenario", explicaron. Además, muestran su gran satisfacción, ya que "es la primera vez que no contamos con extras en el terreno musical y ha sido trabajo único y exclusivo del grupo".

Y para sumar triunfos a su lista, una de sus próximas actuaciones más relevantes será el 18 de diciembre en el barrio de Schamann, donde pretenden captar a los asistentes con "un espectáculo diferente en el que mostraremos varios temas del nuevo trabajo Contando Canciones y representaremos villancicos navideños". Los dos músicos aseguran que participar en este acto es "todo un lujo", puesto que "el público en Schamann siempre nos valora mucho y eso es muy importante".

Para brillar en sus actuaciones, el director y presidente, afirman que la clave reside en "la compenetración del grupo y en las ganas que se pone en lo que se hace". Además, estos amantes de la música, a la que se dedican cada día no solo en la parranda sino como monitores en la Escuela de Folclore de Telde, cuentan que, "a pesar de lo sacrificado que es, que incluso a veces te dan ganas dejarlo, aunque nunca lo dejes", la calidad humana y el gran crecimiento que están teniendo "hace que merezca la pena".

"Lo más importante, y siempre destaco, es que seguimos sumando", aseguró el presidente. Y así, con una mezcla de "unidad, sencillez y compañerismo", Araguaney "está tomando el nombre que desde hace 22 años merece" y, también, ha creado la base de este árbol musical que es regado con ilusión y trabajo por cada uno de los integrantes de esta "familia".

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