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Un tono de voz para sólo disfrutar

La murga teldense Los Nietos de Sarymánchez celebra su presentación entre sus familiares y amigos - Es el cuarto año que concursan en el Carnaval de varios municipios de la Isla

Un momento de la presentación, ayer, de Los Nietos de Sarymánchez.

Un momento de la presentación, ayer, de Los Nietos de Sarymánchez. QUIQUE CURBELO

"Da el tono ahí", sugiere Aaron Sosa, uno de los 74 componentes, contando las banderas, de la murga teldense Los Nietos de Sarymánchez, mientras bromea con cinco de sus compañeros. Y es que esta agrupación, que pone música y letra en los Carnavales de varios puntos de la Isla, no sólo necesita dar el tono para cantar y sorprender con los temas que reproduce y así ganar un premio, sino que el objetivo principal de esa salida dada por su director, Rubén 'El Pitu', es comenzar un disfrute constante durante el que todo lo demás se olvida. Y ayer les llegó el momento que consideran más especial e importante del año de ensayos y sacrificio: su presentación.

"Es el día más emocionante, porque van nuestras familias y nuestros amigos y les enseñamos nuestro trabajo. Nos abrazamos y se nos salen hasta las lágrimas", explicó Ibán Vega, otro de los componentes, emocionado. Una jornada que empieza desde bien temprano en la mañana y en la que las primeras pinturas, purpurinas y lentejuelas del año se pegan en los cuerpos de estos murgueros de alma unidas a los nervios inevitables.

Y luego, el momento en el que cruzan el pasillo que les lleva directos a ese escenario en el que expondrán el esfuerzo llevado a cabo, las horas de ensayo, el trabajo individual en las casas que, según su presidente y armonizador, Josito Suárez, "es fundamental", y las noches de acostarse tarde. Una tarima desde la que se pudieron ver a 830 personas que agotaron las entradas semanas antes para no perderse su primera puesta en escena en el Centro Cívico Carrizal en Ingenio.

Una entrada bien afinada, dos críticas repletas de ironía, dos canciones de mucho humor, la despedida y ese himno que los califica como un grupo unido por el Carnaval y la ilusión. Y es que si algo identifica a este colectivo es la humanidad de los integrantes que lo forman. Un grupo que más que considerarse murguero, se considera "una gran familia, donde el premio no es lo realmente importante".

Porque según cuentan Sosa, Vega y Suárez, unidos a sus compañeros Domingo Florido, Zeben Moreno y Cristian Álvarez, "el verdadero premio lo tienes cuando la gente te reconoce por la calle como un 'nieto' y te felicita por tu trabajo. Cuando te preguntan por la fecha de la presentación o por cuando salen a la venta los suéter, y no sólo aquí, sino en el resto de las islas".

"A mí no me gustan las murgas, me gustas Los Nietos, es una frase que me dicen mucho", comenta Ibán Vega mientras explica que este es su segundo año y, hasta el año pasado, no había pisado nunca el parque Santa Catalina para ver un concurso de murgas. "Es que la cultura Sarymanchez es diferente", alega seguro de sí mismo.

"No miramos lo que hacen otras murgas, sólo nos centramos en la nuestra", asegura Domingo Florido, mientras considera que esa era la clave que marcaba la diferencia de su familia murguera. "Aquí no se habla mal de ninguna murga y es algo que tenemos muy controlado incluso por las redes sociales. Quién habla mal se va", concluye el presidente y armonizador.

Y es que la unión de todas las murgas del Carnaval es una asignatura pendiente que Los Nietos creen que se debería aprobar ya. "No hay que centrarse en las diferencias, sino en lo que nos une, porque tenemos que pensar en enriquecer al Carnaval", explican.

Un carnaval que les da la vida y la ilusión, que les hace "temblar al bajar de un escenario", donde cantar las cuatro canciones preparadas con dedicación de febrero a febrero es lo mejor que les puede ocurrir. "Pasar a la final y tener la oportunidad de cantarlo todo es ya un premio, es increíble y algo que te llena mientras ves al parque entero de pie cantando", aseguran.

Como el año pasado, que no solo consiguieron el primer premio en el Carnaval de Telde, Ingenio y Las Palmas de Gran Canaria, sino que se llevaron el de la mejor letra Tomás Pérez en el Carnaval capitalino. "Está muy difícil superar este año lo que hicimos el pasado, pero trabajamos por recibir el cariño de la gente y levantar el Parque", comenta Josito Suárez, y añade que este año habían dedicado menos horas de ensayo "porque no trabajamos por un premio, sino para disfrutar con lo que hacemos y no dejarnos la vida en esto".

No dejársela porque no se consideran profesionales y porque esto es un hobby que les llena el alma de color y purpurina. "Muchas veces nos achacan que somos profesionales de la música, pero no es así, aquí hay gente que no ha cantado en su vida", explican. "Yo soy tímido y no sé cantar, estoy por buena persona", comenta Zeben Moreno entre risas. "Cuando quise entrar pregunté si tenía que hacer algún casting y se rieron de mí. Me dijeron que fuera a un ensayo y si me gustaba que me quedara", refuerza Vega.

Un carpintero, un pintor, un estudiante, un trabajador en restaurantes de comida rápida, uno en paro, y así un sin fin de profesiones que identifican a los miembros de esta murga con lo que son realmente cuando dejan las trompetas en el local de ensayo, "que tenemos gracias al Ayuntamiento".

Un espacio al que llegan ilusionados desde todos los puntos de la Isla, "incluso de La Aldea, los hermanos Reyes, que tienes que ver las ganas con las que llegan y se van pensando en volver", comentan. Ese lugar en el que los problemas se quedan fuera y "se habla de todo menos de murgas", donde la pasión vuela y siempre queda un grito de guerra, el suyo: 'Posvengantonces'.

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