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Rodríguez: "Telde tiene gente de calidad que se va, porque aquí la cultura se va matando"

"Tenemos un apoyo logístico por parte del Gobierno, pero no es la ayuda que necesitamos para poder remontar", afirma el profesor y miembro de la directiva de la Escuela de Música

Antonio Rodríguez, profesor de música y miembro de la directiva de la Escuela de Música de Telde, en el centro.

Antonio Rodríguez, profesor de música y miembro de la directiva de la Escuela de Música de Telde, en el centro. ANDRÉS CRUZ

¿Cómo va la semana Esmut-Arte organizada por su escuela?

Es el cuarto año y ha empezado muy bien. Siempre los padres se implican y llevan a sus hijos. Gracias a la colaboración externa del Ayuntamiento podemos ocupar la ermita de San Pedro Mártir y hacer allí nuestros conciertos. En esta ocasión hemos invitado a grupos externos que se están iniciando en la música, para que actúen. Las audiciones siempre funcionan a tope y nunca han fallan. Por lo general, está yendo bastante gente.

¿Tienen la idea de seguir creciendo con su escuela?

Queremos mantener una idea que tiró abajo la anterior corporación. Existe una escuela municipal minoritaria, pero la real, la que funcionaba y hacía eventos fuertes ya no existe. Éramos los profesores que estamos ahora en la privada los que la manteníamos viva y hacíamos que nos dieran las subvenciones del Cabildo para comprar material e instrumentos. Todo esto se ha perdido y se han envejecido los instrumentos. Fuimos los cinco que iniciamos la idea de crear la privada, y nos salimos con la nuestra aunque ahora quedamos dos, Alberto Medina y yo, y seguimos luchando.

¿Cree que han evolucionado?

No hemos evolucionando, nos hemos mantenido. La evolución va en nuestro trabajo, y al final de año volvemos a recuperar a nuestros alumnos, pero económicamente no evolucionamos. Hemos crecido y mejorado, pero siempre desde el punto pedagogo y la ilusión, así el número de alumnos se ha mantenido entre 280 y 300. A nivel económico siempre estamos en la línea roja. No somos una academia, somos 12 profesores y administrativos con una serie de cosas que hay que pagar, y tenemos dificultades grandes, pero dentro de esto estamos navegando sin pasar esa raya que nos puede hacer desaparecer.

¿Qué servicios ofrecen?

Damos clases orientadas desde el plano clásico con variedad de instrumentos, y clases de lenguaje musical. Más cosas como, por ejemplo, Félix López, de Vocal Siete, uno de nuestros profesores, reúne a alumnos de distintas aulas y hace temas con ellos de música pop actual. También algunos alumnos se atreven tocar canciones propias y componen. Nosotros dejamos que proyecten sus inquietudes y no les exigimos que toquen lo que nosotros decimos. Además, tenemos una banda de metales con clarinete, saxo y flauta, y se está haciendo un trabajo maravilloso. El espacio que nosotros hemos recuperado es el que quitó la anterior corporación, y estamos trabajando para que se den cuenta de que la educación en este campo es necesaria y esto va a repercutir de muchas maneras.

¿Entre qué edades se encuentran los alumnos?

Tenemos una sección infantil de tres años con enseñanza musical temprana. Entre los 5 y 6 años pasan por las clases a ver qué instrumentos les interesan y con 7 pasan a nosotros. Si llega un señor con 100 años y puede mover los dedos se le acepta. En una clase pueden haber niños de 8 hasta los 50 años.

¿Cuándo empezó en este mundo en Telde?

Llevo desde el 96 trabajando en Telde. Empecé en la municipal, en este tiempo mandamos alumnos al conservatorio y hoy muchos son profesionales de la música. La municipal, en su momento, era de las puntales de las Islas, así, mientras otras han mejorado, como la de Agaete, lo que hicieron con nosotros fue echarnos después de una escuela que llevaba años haciendo muchas cosas con 1.500 alumnos.

¿Se trata de un resurgimiento a partir de la privada?

Estamos remontando, pero de manera precaria porque no tenemos recursos. Todo eso que teníamos en la otra escuela y con variedad, aquí se ha quedado en tener que caminar muy poco a poco.

¿Se debe a falta de apoyo?

Sin apoyo institucional empiezan las carencias. La escuela municipal no empezó a tener instrumentos hasta las subvenciones del Cabildo, gracias al trabajo y nuestras titulaciones. Esto ayudó a que tuviera auge, pero con el tiempo dijeron que era muy cara, aunque nunca lo fue, y hace un año hablamos con la alcaldesa de nuestras inquietudes y saben que existimos y que con 200 mil euros al años vamos.

¿Se continúa igual?

Tenemos apoyo, pero logístico. Nos proporcionan espacios, aparatos o técnicos municipales, pero no es la ayuda necesaria para remontar. Necesitamos dinero para materiales fungibles y poder seguir.

¿Cree que la música está olvidada en el municipio?

Según Victoriano Sanjurjo, la cultura en Telde en estos últimos diez años ha caído mucho. La ciudad tiene calidad de gente, pero con el tiempo se van, porque la cultura se va matando. La nueva corporación quiere que la escuela vuelva a funcionar, pero el Ayuntamiento está intervenido y no pueden mover el dinero tan fácil.

¿Perspectivas de futuro?

Espero que estos años de andaduras en solitario que llevamos, sirvan para algo y que el Ayuntamiento vuelva a abrir la escuela. No quiero que me vuelvan a contratar, sino que se atienda la necesidad del municipio de tenerla.

Si abre la municipal, su escuela se vería perjudicada.

Sí, pero habríamos conseguido una meta. Podría ser una fusión entre la privada y la pública. Sabemos como funciona la escuela y lo que se necesita. Que nos dejen un espacio y dinero de apoyo, que nosotros la ponemos a tope. Ahora estamos luchando pero con el movimiento, no saliendo a la calle a gritar, y no sólo por nosotros, sino por escuelas que han sido cerradas en otros municipios. No hablo como profesor de música de esta escuela, sino como persona preocupada por la cultura.

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