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El cementerio de San Gregorio se queda sin enterradores al irse los dos monjes

Los Hermanos de la Resurrección se van en junio al camposanto de San Lázaro - El prior de la orden alega que los religiosos no tienen días libres ni vacaciones

El cementerio de San Gregorio se queda sin enterradores al irse los dos monjes

El cementerio católico de San Gregorio se quedará sin mantenimiento y enterradores por la próxima marcha de los dos monjes de Hermanos de la Resurrección que hasta el momento desempeñan estas labores y que pone en riesgo la continuidad de estos servicios en junio. El anuncio, realizado por el prior de la orden, Fernando Pérez del Pulgar Sánchez, fray Fernando de Granada, finiquitará una actividad en el camposanto de Lomo Cementerio que en el último año ha estado jalonada por el malestar de los religiosos por el impago -llevan 13 meses sin cobrar-, a lo que se suma la falta de efectivos, ya que son dos miembros de Hermanos de la Resurrección los encargados de realizar esa función.

Una situación que el prior considera inasumible por parte de la orden, que trasladará a los monjes Bruno y Doroteo, cuidadores del cementerio, para que realicen su trabajo en el cementerio de San Lázaro, "cuanto antes". La intención es marcharse pronto y no garantiza que el próximo mes de junio -que comienza mañana- continúe con el servicio en San Gregorio. "Nuestra decisión no tiene que ver con el dinero, aunque todo el mundo lo necesita para comer, sino que no han solucionado el problema de la falta de personal, porque los hermanos están todos los días, no tienen domingos ni días festivos libres ni vacaciones", añadió el prior.

Fernando de Granada, en una entrevista concedida a Onda Guanche, mostró su malestar por las promesas incumplidas por el Ayuntamiento de Telde en cuanto al abono de sus servicios, pese a que el concejal titular, Agustín Arencibia, había declarado que el grupo de gobierno saldaría esa deuda con la orden religiosa y estaba preparando un pliego de condiciones para establecer como prestación de servicios el trabajo en el recinto funerario de San Gregorio. Arencibia habló de un desembolso anual de 35.000 euros, pero según el religioso, "ellos decían mucho", pero no se ha hecho nada.

El prior, quien criticó la desidia del grupo de gobierno y señaló que desde la salida del edil Domingo Ramírez del área todo ha ido a peor, si bien no dejó de censurar la gestión del antiguo equipo de gobierno, presidido por María del Carmen Castellano. El religioso recordó que "con la alcaldesa del PP mantuvimos una reunión para solicitarle una ayuda de 1.000 euros, pero nos dijo que el Ayuntamiento no tenía ese dinero y que tenía otras prioridades".

La presencia de la orden de Hermanos de la Resurrección se remonta al mandato de Francisco Valido como alcalde de la ciudad (2003-2007), cuando se le ofreció a los religiosos que se encargaran del cementerio de San Gregorio a cambio de una ayuda municipal.

Sin embargo, esa compensación económica por la labor de los monjes ha estado salpicada de incumplimientos en más de una ocasión, aunque ha sido en estos últimos 13 meses cuando más perentoria y precaria se ha tornado la situación de los dos hermanos, solos para atender el camposanto y sin descanso para libranzas o tomarse días de vacaciones.

Por el apoyo de los vecinos

La orden religiosa ha continuado, pese a las dificultades y las promesas incumplidas, "por el aprecio y cariño que hemos recibido de los vecinos de Telde, que siempre nos han apoyado", destacó el responsable de Hermanos de la Resurrección. Pero ya no pueden más y reitera que no se trata del dinero, sino "que no han tenido nunca ningún detalle con nosotros" y a principios de junio los dos monjes -Bruno y Doroteo- se incorporarán al cementerio de San Lázaro.

Asimismo, el prior expuso que no es una decisión por sorpresa, sino que la alcaldesa, Carmen Hernández, está avisada desde hace dos semanas. "Llevé un escrito al Registro del Ayuntamiento donde informaba que por falta de hermanos nos veíamos obligados a abandonar las labores que realizamos en el cementerio, ni mencioné el dinero que nos deben de estos trece meses, solo eso". Ahora la situación con la que se encontrará el Ayuntamiento, dado que parece irrevocable la decisión de la orden religiosa, es que se tendrá que hacer cargo de los entierros y los otros servicios funerarios en ese camposanto. Según el prior, corresponde a las autoridades subsanar este problema, ya que ellos no prorrogarán más su labor allí.

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