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Telde, sastre de las romerías

Vecinos de todos los municipios de Gran Canaria acuden a la ciudad en busca del ropaje típico canario para las fiestas en verano

Josefa Rodríguez, conocida como Fefi, prepara, con la ropa típica canaria, uno de los maniquíes de su tienda Los Sombreritos en San Gregorio.

Josefa Rodríguez, conocida como Fefi, prepara, con la ropa típica canaria, uno de los maniquíes de su tienda Los Sombreritos en San Gregorio. LP / DLP

"Aquí hay de todo y si no lo tengo lo mando a hacer", explica Josefa Rodríguez, más conocida como Fefi y dueña de la tienda Los Sombreritos, que destaca por la venta de trajes típicos canarios artesanales con todo tipo de accesorios y detalles. Quizás sea esta facilidad, acompañada de calidad, lo que hace que clientes de todos los puntos de la Isla se desplacen hasta su local para elegir, paso a paso y artículo por artículo, la vestimenta para lucir en las romerías. Así, tanto la propietaria de este establecimiento como las trabajadoras de los almacenes Ojeda, también implicados en este sector, aseguran que, en estas fechas, el auge de las ventas relacionadas con los ropajes tradicionales es una realidad que se traduce en un aumento de la caja y en la belleza de colores, trajes y fajines por las calles grancanarias.

Aunque la adquisición de estas prendas ha sido siempre una constante en generaciones anteriores, lo cierto es que, según Montse Hernández, empleada desde hace ocho años en Ojeda, situada en San Gregorio, "la juventud cada vez se anima más y se prepara para asistir mejor y respetar la vestimenta". Aspecto que valoran de manera positiva, ya que puntualizan que, no hace mucho, "se ponían cualquier prenda y no resulta bonito".

Fefi apoya esta cuestión y comenta que, en ocasiones, "da vergüenza" cómo, sobre todo los jóvenes, acuden a las fiestas autóctonas. "Mezclan artículos, porque a lo mejor no quieren ir tan tapadas y no queda bien", añade. Así, afirma que muchos clientes reclaman sus servicios porque "en municipios como Teror o Arucas, si no vas bien vestido no puedes entrar".

Tanto esta empresaria como las trabajadoras en el otro establecimiento aseguran que el traje de campesina se vende más que el de gala. "Se llevan de todo, pero es más habitual adquirir el sencillo, porque es más cómodo para el verano, menos carga y, además, más económico", explica Hernández. Rodríguez añade, además, que "es poco frecuente que una chica joven lleve uno de gala", aunque ambas entendidas apoyan que "si quieren estar guapas de verdad, el de gala es el acertado".

Se elija uno u otro, los dos negocios conocidos en Telde coinciden en que "se vende de todo para todos", desde los más pequeños hasta los más mayores pasando por hombres y mujeres. De esta forma, además de los trajes, ponen a disposición de los interesados multitud de complementos tradicionales hechos a mano.

La variedad y la calidad hacen que gran cantidad de clientes de otros municipios acudan a sus locales a lo largo del año. "Siempre lo tenemos fuera porque incluso en Navidad compran para hacer regalos", comenta Montse Hernández. Por su parte, la dueña de Los Sombreritos ofrece "ropa por encargo y a medida hecha por una persona de siempre que lo hace todo". Así, no encontrar talla no es un problema en esta tienda.

"Igual con los zapatos, que son siempre artesanales, y fabricamos números desde los más pequeños hasta el 43 de mujer y 49 de hombre", puntualiza la propietaria, rodeada de un sin fin de rayas de colores, sombreros de diferentes formas y tamaños, fajines de todas las medidas y camisas con bordados diferentes adaptados a cada gusto.

Con una clientela prácticamente fija, los negocios salen adelante como pueden, porque, tal y como expresa Rodríguez, "se nota el bajón". Hace 16 años que comenzó y se especializó en este sector y asegura que cada año "se vende menos y no da para vivir", por lo que ha tenido que complementar este servicio con la venta de otros artículos de moda, escolares y del hogar.

Las trabajadoras en Ojeda, que lleva abierto desde el año 32, como Fátima González que empezó hace 25 como dependienta, son más optimistas y puntualizan que, "aunque se nota que se vende más por las romerías o eventos como el día de Canarias, las ventas se mantienen estables". "No podemos quejarnos, creemos que este es un negocio que nunca morirá", determinan.

Sea como sea, las fiestas comienzan y la tradición, en este caso hecha a mano por Telde, se paseará, detrás de una carreta, de municipio en municipio, como cada año.

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