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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El testigo pétreo del Telde azucarero

La única pilastra superviviente en la zona de Los Picachos vuelve hoy a congregar a sus defensores

A la derecha, el único picacho que se mantiene en pie. LA PROVINCIA/DLP

"Siglos las contemplan", explicó Napoleón Bonaparte a sus tropas al referirse a las pirámides de Egipto...y ahí siguen. Más jóvenes en el tiempo -datan del siglo XVI- el futuro de Los Picachos, o para ser más exactos, el único que se mantiene erguido después del desplome sufrido hace 23 años por su compañero de fatigas, va camino de ser otro montón de piedras con el que se sepulta una parte muy importante de la historia de Telde.

Hoy, a partir de las 18.00 horas, los defensores de su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), un expediente caducado, pero que pretende que se reabra, volverán a concentrarse para salvarlo. Una tarea cada vez más difícil y complicada, donde el desconocimiento, la burocracia y el paso del tiempo son sus principales erosionadores. Este año, el número 23 del triste aniversario del fallecimiento de su gemelo, el picacho que recuerda el pasado glorioso pasado azucarero del municipio contará con la presencia de sus fieles, pero no se prevé, como ha ocurrido desde hace años, la presencia de representantes municipales para prestar su apoyo.

Ha cambiado la fecha habitual, en vez del sábado se ha pasado a mañana, pero tendrá como contrapartida que la historia de este ingenio azucarero no tendrá un solo día de recuerdo, sino al menos uno más. Así, esta actividad, bautizada como XXIII Encuentro con la Historia, contará, además de la concentración junto al muro que impide acceder hasta la columna, con la celebración de una conferencia la próxima semana a cargo del historiador José Ángel Rodríguez Fleitas en el Círculo Cultural de Telde. De esta manera, se prevé la organización de un itinerario por los vestigios de su industria azucarera, desde San José de Las Longueras hasta Los Picachos. Está pendiente de los asistentes, que podrán conocer de primera mano cómo se puede reconocer en Telde las huellas de su actividad en la comercialización de la caña desde hace cinco siglos. Recodos, sitios probablemente desconocidos por la mayoría de los teldenses y que incluso podrían convertirse en un atractivo turístico singular.

Y esa es una de las aspiraciones de los defensores del picacho, que se saque rentabilidad a un periodo de la historia teldense que, bien hilado con la situación actual, sería un elemento de dinamización económica y generación de empleo, como lo fue en el pasado.

Así, sus defensores proponen rescatar no solo este monumento de la industria azucarera, sino también otros menos conocidos y vistosos para revalorizar la ciudad. En este sentido, consideran que la zona comercial abierta de San Gregorio puede beneficiarse de un turismo cada vez más interesado en la cultura y al que se le puede ofrecer una singular ruta.

De momento, el testigo pétreo del Telde azucarero lucha por no caerse al piso mientras espera que su caducado expediente se reabra y consiga convertirse en BIC, una distinción que haría justicia a lo que significó en el pasado. Aunque el Ayuntamiento de Telde ha querido rescatarlo desde hace años, las negociaciones con los propietarios del solar no han fructificado y no se ha podido conseguir que se cree en la zona un parque arqueológico que dé un nuevo sentido a la columna superviviente.

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