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Los aparcamientos damnificados

La invasión por vehículos oficiales de plazas para personas con movilidad reducida en Telde abre el debate sobre su sanción

Los aparcamientos damnificados

Los aparcamientos damnificados

El estacionamiento e incluso la parada en los espacios reservados para los vehículos para las personas con discapacidad está prohibido para el resto del parque automovilístico, ya que una ley estatal fija incluso sanciones para los infractores, de nada menos de 200 euros al estipularse como falta grave. A todos parece que no, a tenor de las quejas expresadas por usuarios y ciudadanos ante el incumplimiento, afirman y documentan con fotografías, de vehículos oficiales o de servicios del Ayuntamiento de Telde en esos espacios.

Precisamente, además, cuando se ha celebrado este domingo el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que todos los poderes públicos deben apoyar y fomentar. Una efeméride que promueve precisamente el apoyo y respeto a estas personas y su inclusión en la sociedad con todos sus derechos, entre ellos el de la mejor accesibilidad posible que conductas como las denunciadas no ayudan convertir en realidad

Ejemplos como el de un coche oficial del Cabildo de Gran Canaria estacionado en ese espacio reservado ante las oficinas municipales el pasado jueves o el de un exdirigente municipal en el mismo sitio han motivado reacciones en las redes sociales y en la ciudadanía. Tampoco se escapan de las críticas furgones o coches de la propia administración local, sorprendidos mientras estaban estacionados en estos espacios reservados. Desde la Policía Local de Telde se entiende que el caso del vehículo del Cabildo debió deberse más a un hecho excepcional que a una intencionalidad del conductor. No obstante, admiten que es una cuestión que debe corregirse.

De hecho, lo más grave, según vecinos consultados y que reclaman el cumplimiento de la ley y más respeto a los afectados, es que sea junto al Ayuntamiento porque allí se estacionan el tiempo necesario para alcanzar a una persona mayor o con muchas dificultades para caminar hasta el ambulatorio cercano o a las oficinas municipales.

No obstante, aunque estos casos citados pueden ser los más comentados por tratarse de vehículos oficiales o de excargos públicos, la realidad es que es una práctica más común en los centros comerciales o establecimientos con plazas de garaje y sitios reservados, donde el incumplimiento observado es mayor. Y aunque se crea que los agentes no pueden intervenir en estos recintos, la ley estatal de Tráfico sí los habilita "siempre que sean una colectividad indeterminada de usuarios", según explica José Luis Ramos, subinspector de la Policía Local de Telde.

En esta definición entran los centros comerciales y los locales utilizados por el público en general y como argumenta Ramos, "cualquier ciudadano puede presentar una denuncia en ellos si observa alguna infracción, como esos estacionamientos indebidos o maniobras irregulares en conductores". En estos casos, los agentes, una vez requeridos por el denunciante, pueden intervenir y sancionar la infracción denunciada. En la vía pública, donde la ciudadanía sí tiene más claro que los policías pueden intervenir, también pueden denunciar irregularidades en la conducción o estacionamiento.

"La Ley estatal fija una serie de plazas -debidamente instaladas y señalizadas por las administraciones públicas según lo contemplado en la legislación- para las personas con discapacidad motórica según los estacionamientos disponibles en la vía pública que, además, deben estar en la mejor ubicación para permitir el acceso a los titulares de las tarjetas expedidas por el Gobierno de Canarias", apunta el subinspector de la Policía Local. Expone que el número de sanciones por estas malas prácticas de los conductores se encuentran dentro de una media similar al de resto de municipios, aunque siempre es menor que las sanciones por estacionar en vados de edificios o viviendas, más habituales en las denuncias recibidas.

Ramos observa una doble actitud por los infractores en los vados para las personas con movilidad reducida, una de incívica y otra de picaresca. "Hay infractores que alegan que está mal señalizado esos espacios reservados, ya que la señal correcta es la formada por un cuadrado con una P y debajo de su barriga una sillita de ruedas, pero eso no es argumento para esta actitud incívica". Lo legal choca con lo ético y es el civismo ciudadano el que decide en estos casos.

Lo de la picaresca va más relacionado con quienes cuentan con un familiar o amigo que posee la tarjeta que les identifica como usuarios por su discapacidad. "Se está detectando y no solo nos referimos a Telde, el uso de esas tarjetas por conductores que se valen de ellas para aparcar en zonas reservadas sin tener derecho", añade, "ya que ese documento se expide para la persona, no para el vehículo, pero hay ciudadanos que las usan indebidamente".

Un uso que es sancionable y repercute, además, de manera negativa en su titular, quien puede encontrarse con problemas ante la Administración pública Así, argumenta Ramos, "si un policía sorprende a un conductor con una tarjeta de este tipo que no es suya, no solo le impondrá la sanción, sino que le retirará ese documento y remitirá un informe al Gobierno de Canarias, que se la anulará luego a su titular".

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